Una mirada desde el Pensamiento Nacional a los problemas nacionales.

"Verás que todo es mentira,verás que nada es amor,que al mundo nada le importa...¡Yira!... ¡Yira!...Aunque te quiebre la vida,aunque te muerda un dolor,no esperes nunca una ayuda,ni una mano, ni un favor" (Enrique Santos Discépolo)

sábado, 19 de septiembre de 2009

Nueva ley de servicios audiovisuales: Un avance

En momentos en que se estudiaba y consideraba la reforma de la Constitución del año 1853, y que luego converge en la nueva Constitución de 1949, Raúl Scalabrini Ortiz escribía lo que décadas más tarde se usaría para culminar con el debate en la Cámara de Diputados de la Nación sobre la nueva Ley de Medios Audiovisuales. La frase formaba parte de un trabajo llamado "La Ley Fundamental debe reformarse porque aherroja la libertad de acción del pueblo argentino" en donde resaltaba que la ley fundamental debía ser elástica para que no ahogue la eficacia posible de las generaciones posteriores y no distorsione su capacidad de acción, pero aclaraba que de ninguna manera auspiciaba con su opinión una legislación vagorosa, imprecisa o indeterminaba. "No olvidemos que aquello que no se legisla explicita y taxativamente a favor del débil, queda legislado implícitamente a favor del poderoso. No es el poderoso quien necesita amparo legal. Él tiene su ley en su propia fuerza".

La actual situación de la radiodifusión en nuestro país, es un escándalo. El Grupo Clarín, el grupo Uno y el Grupo Prisa poseen 360 licencias de transmisión audiovisual, 264 de las cuales son el primer Grupo mencionado. Una concentración de medios y de poder económico que es una cabal representación de las políticas neoliberales implantadas durante la Dictadura Militar y profundizada durante la década del 90 con el menemismo.
La campaña de desinformación que han llevado adelante los principales grupos periodístico-económicos es un escándalo que sólo puede compararse a lo ocurrido durante la "segunda década infame" menemista cuando desde los grandes medios de comunicación se silenciaron aquellas voces que se oponían a la entrega y al saqueo de nuestro patrimonio nacional. La patética posición de los empleados-periodistas que trabajan para esos grupos multimediáticos, que a todas voces y a los cuatro vientos se declaran independientes y que no dudan en generar noticias falsas, es una demostración cabal de la defensa a ultranza de los intereses dominantes. Estos grupos dominantes se comportan como los dueños de la información, cuando en realidad la información es un derecho de todos. Se comportan como los dueños de las licencias, cuando en realidad son concesiones. Algo similar a lo que ocurre con las empresas petroleras que se sienten dueñas de nuestros recursos naturales, manejando a diestra y siniestra los cuotas de producción, los números de las reservas y las exportaciones. Se han inventado incontables argumentos en contra de la nueva ley de servicios audiovisuales, entre ellas, que las licencias son derechos adquiridos, reforzando la idea de propiedad sobre la transmisión y la información. Comportándose como señores feudales, reyes o emperadores de la transmisión de contenidos.
También se esgrime la falta de tiempo para el debate, que en realidad no fue lo que podría haber sido gracias al apuro y pragmatismo oficialista, ignorando que hace años que se viene intentando colocar en la agenda pública este tema tan importante, como lo demuestra un trabajo de tesis de graduación de Pablo Schleifer del año 2007, entonces alumno de la carrera de Ciencias de la Comunicación de la UBA. La ley es el resultado de la convergencia de años de intentos de modificación de la ley por parte de organizaciones sociales, universidades, foros públicos, e incluso, partidos políticos.
El cinismo y la hipocrecía de la oposición conservadora, Unión-PRO, Coalición Cívica y peronismo disidente, son inconmensurables. La oposición oportunista por parte de la UCR es una traición a muchos de sus integrantes que participaron de sendos proyectos de modificación de la ley de la dictadura.
La ley con media sanción de la Cámara de Diputadas es una mejora sustancial de la ley vigente, tendiente a desmonopolizar y asegurar la pluralidad de las distintas voces de expresión. Permite la participación de actores que no podían o habían sido desplazados de participar en el sistema de transmisión de medios audiovisuales. Llamarla "ley K" es una afrenta a quienes participaron y lograron modificar sustancialmete el proyecto de ley enviado originalmente por el PEN, entre ellos el Partido Socialista, Solidaridad e Igualdad (SI) y Proyecto Sur. Como se puede apreciar en los enlaces anteriores, se introdujeron importantes modificaciones al proyecto original, entre ellas el bloqueo al ingreso de las telefónicas, cuya aparición no fue un desliz oficial sino una maniobra premeditada teniendo en cuenta que las telefónicas ya hace un año que poseen la tecnología ya instalada para ofrecer "triple-play" mediante protocolo IP. También se realizaron modificaciones referentes a la autoridad de aplicación mencionada en el art. 14, pasando a conformarse como un ente plural y federal, cambiando la cantidad y el origen de sus miembros.
La desaparición de puestos de trabajo es otra falacia que se esgrime en contra de la nueva ley. Cualquier profesional o trabajador especializado prefiere tener un abanico de posibilidades para conseguir trabajo antes que una sola. Como experiencia personal, puedo afirmar que es preferible tener distintas posibilidades de elegir entre diferentes empleadores que sólo uno que monopolice el mercado laboral. Es indudable que aquel que tenga la posición dominante decide quién trabaja y quién no, sin poder tener alternativas para poder elegir de acuerdo al mejor perfil de cada uno. Incluso el mercado de trabajo se hace más dinámico obligando a las empresas a tener que introducir mejoras laborales. Es conocido que si hay pocas empresas del mismo rubro, se ponen de acuerdo para no "robarse" gente y poder mantener los salarios acotados.
Desde este espacio saludamos la, aún mejorable, primera ley de medios de la democracia hecha por todos y para todos los argentinos.

Martín Scalabrini Ortiz

9 comentarios:

Martín Scalabrini Ortiz dijo...

A continuación se reproduce un intercambio muy interesante con un empresario PYME de comunicación:

"... te comento que escribí un artículo con algunas de las cosas que me preguntas en www.elportaldevl.blogspot.com
Del resto te comentaré en breve.
Abrazo"

Martín Scalabrini Ortiz dijo...

Desde ya muchas gracias por tu respuesta. Me es muy útil. Muchas de mis posiciones respecto de la nueva ley de medios se reflejan en la posición de Pino Solanas y Claudio Lozano, quienes evidentemente no pueden considerarse aliados K, como los quieren mostrar los medios concentrados ahora (Clarín, La Nación, América, etc). Desde este punto de vista quisiera hacer alguna acotación al buen artículo que publicaste, sin hacer apreciaciones respecto del motivo de los K para proponer esta ley. Una es la creencia, gracias a la desinformación imperante, de que la autoridad de aplicación va a controlar los contenidos. Esto no es así, dado que en ningún artículo de la ley se menciona. Existen cotos, por supuesto, acerca del origen de contenidos. Se establecen porcentajes de contenido nacional y extranjero, que no hacen más que beneficiar al productor nacional teniendo en cuenta el contexto actual. El otro punto es la pauta oficial. La oposición que se quedó y debatió en el Congreso, logró modificar el artículo respecto de este punto, estableciendo límites y cotes a la pauta publicitaria oficial. Es decir, que de acuerdo a la ley, no podría suceder la arbitrariedad que actualmente ya sucede. En el sitio de Labor Legislativa está la ley completa (http://www.laborlegislativa.com.ar/DesktopDefault.aspx?tabid=194&LeerMas=1) o se puede ver en www.hablemostodos.ar.
Desde ya que espero tus respuestas al resto de las preguntas ya que me interesa mucho conocer la opinión de los que están involucrados en la producción de contenidos y en la transmisión y que no tengan intereses multimediáticos detrás (esa opinión no me interesa)
Un abrazo enorme

Anónimo dijo...

Me alegro que te sirva, pero a la vez tengo la necesidad de hacerte yo algunas acotaciones con respecto a lo me decís en el último mensaje.
1ª Si estas queriendo decir que me dejo llevar por lo que dicen otros, te comento que yo mismo leí la ley y mi posición es contraria a todo aquel que me limite en lo que yo desee difundir, por lo tanto no acepto que alguien/algo me lo impida. Lo que quiero es que el oyente tenga la posibilidad de elegirme o no. Qué pasa si quiero hacer , por ejemplo, una radio para la colectividad italiana? No puedo.
2ª Cuando me dicen, por ejemplo, cómo hacer la publicidad, se vé que ninguno de los que hicieron la ley pasó un segundo por un aula de la carrera de Publicidad y Comunicación. Digo esto porque para hacer un aviso "empiezan a jugar" aspectos sicolóqicos, técnicos (el volumen), entre otros que hacen que sobresalgan 30 segundos o menos dentro de un programa de 1 hora, además la ley requiere que sean bien identificables para el espectador (¿nadie se dá cuenta cuando pasan un aviso?). Seguimos mal.
3ª Lamento decirte que, si bien existen arbietraridades en cuanto a la distribución de la pauta, NADA impide que luego no la siga habiendo. De todas maneras, hasta que despues que sesione el Senado no sabré como quedará éste item.
4ª Por último, creo que ésta ley está a favor de un mensaje único proveniente del gobierno de turno (o turro) y no a fAvor de la LIBERTAD de expresión. Te Mando un Abrazo.
PD: Lamento no pensar igual que vos. Pero lo que más lamento es que me recomendás que lea www.hablemostodos.ar que es muy K.
Abrazo

Martín Scalabrini Ortiz dijo...

Muy interesante el intercambio. Como concepto general hay algo que quisiera dejar establecido y que, quizás, ya sea motivo de desacuerdo. En mi opinión, y forma parte de mi filosofía política, el Estado debe estar presente para regular. En ese aspecto estoy muy alejado de una posición liberal-conservadora, en la que se reniega de toda intervención del Estado en nuestras vidas. Creo que es necesario. Como decía mi abuelo: "Lo que no se legisla explícitamente a favor del más débil, se legisla implicitamente a favor del más fuerte". Esto por el tema de los contenidos.
Por otra parte, como aclaración, mi posición con este gobierno es muy crítica por lo que hace y lo no hace. Puedo mencionar muchisimos aspectos criticables, desde la política de continuación de entrega de los recursos naturales hasta la falta de transparencia en variados aspectos (INDEC, negocios con empresarios amigos, etc.). Sin embargo, el Gobierno es una circunstancia que no debería impedir debatir una ley que se viene discutiendo desde hace años para acabar con otra de la época de la sangrienta dictadura militar. No debería obnuvilarnos el odio anti-K.
Respecto del tema de contenidos es tocado en varios lugares de la ley. En el Art.17 Inc.b donde el Consejo Asesor del Audiovisual y la Infancia debe establecer criterios y diagnósticos recomendados y prioritarios para los niños. Art.17 Inc. i. Promover contenido para niños con discapacidad. Art.17 Inc.l. Criterios básicos para contenido publicitario evitando que tengan un impacto negativo en la infancia y juventud. Art.30 Inc.e. Exige a las organizaciones sin fines de lucro que adquieran una licencia No incurrir en prácticas anticompetitivas en materia de derechos de exhibición de los contenidos a difundir por sus redes y facilitar un porcentaje creciente a determinar por la autoridad de aplicación a la distribución de contenidos de terceros independientes. Es decir, que sólo pasen contenidos de ellos. Art.34 Inc.f. Para la evaluación de solicitud y propuestas se tiene en cuenta el aporte al desarrollo en la industria de contenidos. Como sucede en cualquier otra actividad que requiera evaluación. Y en el Inc.g. El desarrollo de determinados contenidos de interés social. Y aquí viene lo más importante: CAPITULO V. Contenido de la programación. Inc.1.a) i. La radio deberá emitir un 70% de producción nacional. Creo que casi todos los programas lo cumplen, dado que en radio los productos son nacionales. El punto ii. dice que como mínimo deberán emitir un 30% de la música de origen nacional y que el 50% debe ser producida en forma independiente por el autor y/o intérprete quien tiene los derechos de comercialización. Esto es muy bueno ya que promueve la música de autores independientes sin compañía en el medio. Y sobre el final dice: "La Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual podrá eximir de esta obligación a estaciones de radiodifusión sonora dedicadas a colectividades extranjeras o a emisoras temáticas". Aquí está clarísimo y si quisieras tener una radio para la colectividad italiana la podés tener. Obviamente, debe ser declaradamente así ante la autoridad competente. iii. También debe haber 50% de producción propia. Luego vienen las obligaciones de las radios estatales y luego las emisiones televisivas abiertas.
Respecto de la publicidad. Art.81 Inc.e. Por fin se termina el tema del volumen del audio. Sinceramente, me tenían podrido las publicidades con mayor volumen que el programa. Disculpas por el exabrupto. Que estén separados del resto de la programación también me parece un avance. Hay programas que uno no sabe si es del producto o de qué cosa son. Te inundan de publicidad mientras estás mirando. Inc.f. Menciona publicidad subliminal. Cualquiera del medio conoce esa treta. Es absolutamente anti-ético. Y ahora, por suerte, será ilegal.
Respecto de la pauta, es cierto. La diferencia es que ahora va a haber una Autoridad de aplicación cuyos miembros no serán en su totalidad nombrados por el PEN, sino que está repartido. Acaso no es una mejor situación a la actual?

Martín Scalabrini Ortiz dijo...

No parece que estos aspectos ameriten la foribunda oposición a la ley por parte de los grupos multimedia concentrados, produciendo mentiras y falsedades a diestra y siniestra. Desde "desaparición" (con todo lo que implica esa palabra entre nosotros) de canales (TN) hasta denuncia de pactos inexistentes entre el socialismo y el kircherismo. Una vergüenza nacional. Un escándalo.
Sinceramente creo que es mucho mejor que lo que hay. Entonces, porqué no apoyarla. Porque proviene de una inicitiva del Gobierno? No me parece suficiente razón.
PD: Te mandé a la página hablemostodos.ar porque allí, lamentablemente, está la ley (igual si esa no te gusta está la de laborlegislativa). La ley no aparece ni en Clarín, ni en La Nación, ni en muchos otros lugares. Por razones obvias. No les interesa discutir el contenido como estamos haciendo nosotros. Porque ellos defienden intereses. Negocios. Aquí hay mucho más allá que eso.
Te mando un abrazo enorme

Anónimo dijo...

Creo, para finalizar por mi parte –porque no hay vuelta atrás en las decisiones, que en por el odio del matrimonio presidencial a los periodistas y la concepción romántica de la política de uds, el futuro muchos se van a arrepentir por haber apoyado ésta ley le va a hacer un gran daño a muchos y le dá mucho poder a otros (ya sabemos a quienes).
Es notable enterarse a ésta altura de la vida, luego de haberme pasado 3 años de mi vida estudiando Publicidad para que alguien se le ocurra decir que la publicidad alta “molesta” hay que bajarle el volumen.
Muy dolido estoy con esta ley que va a destruir nuestra profesión que además será sancionada por unos cuantos delincuentes, que no saben nada del tema, a los cuales yo no voté.
Por otro lado, es cierto, se me pasó por alto lo de las radios para las colectividades pero de todas maneras creo que se le va la mano con las restricciones en los contenidos.
Con respecto al cuidado de los menores ya existen muchas reglas en su defensa QUE SE RESPETAN, lo que faltaría, tal vez, es que si alguno no la cumple NO Arregle con la autoridad competente para aliviar la pena.
Yo propongo No dividir al país cosa que no haya medios Nacionales, abrir más las redes de los cables, ordenar las frecuencias de las radios (que nadie se interponga en la señal de otro) agregar mas hasta un tope en cantidad por licenciatario, dar facilidades impositivas a los negocios o empresas chicas que hagan publicidad, orden en la pauta que otorga el estado y NO sólo restricciones y tengo más propuestas…
Cercenar la libertad de Prensa es un Grave error que vamos a pagar muy caro. Te lo aseguro.
Antes los K fueron contra los Ruralistas, ahora los K vinieron por Nosotros (los comunicadores) después van a ir por ustedes. (Bah! Por ustedes no porque ahora son amigos.

Martín Scalabrini Ortiz dijo...

Muchas gracias por la respuesta. Es cierto tenemos posiciones encontradas que, más allá de la ley, se basan fundamentalmente en una desconfianza tremenda frente a la actual administración, lo cual puede estar bien justificada. La diferencia consiste en que considero que las leyes hay que discutirlas de acuerdo a los contenidos y a lo que se propone y a las convicciones de cada uno, porque sino la oposición es destructiva sin sentido de la construcción nacional. Como ejemplo vale la oposición radical al voto femenino, sólo porque lo proponía un gobierno peronista, argumentando que ése no era el momento para la discusión. Cualquier coincidencia con la actualidad, no es una coincidencia. Es una manera de hacer política.
Creo que muchas de tus propuestas están contenidas en los lineamientos de la ley. La duda que me queda es cómo puede ser que esta ley, evidentemente apoyada por innumerables organizaciones sociales y discutida desde hace años, con proyectos presentados en el Congreso en innumerables ocasiones, entre ellas la de Pino Solanas en el 96, se diga que quiere cercenar la libertad de expresión más que la de la dictadura, que fue justamente para eso que la hicieron. Digo más, porque justamente lo que se debería hacer es comparar con lo ya existente. Sino la discusión carece de sentido.
Respecto del amiguismo entre mis posiciones políticas y el Gobierno, no creo que sea tal. Desde Proyecto Sur las posiciones han sido muy duras con el gobierno. Es sólo cuestión de leer los archivos. Lo que pasa es que estamos muy alejados a la oposición Macri-De Narváez-Carrió que evidentemente tienen una concepción de la política muy diferente. Si me fijo, quién defiende la ley y quién la ataca, prefiero no estar en la vereda de Biolcatti (diciendo que esta ley es peor que la de la tiranía. Increíble. Un cinismo sin igual de quienes en su momento apoyaron a la dictadura), los que nombré y la derecha argentina.
Por otra parte, respecto de la publicidad, nuestras profesiones nos deberían dar responsabilidad y creatividad. Como ingeniero, debo estar atento a los requerimientos de la sociedad y usar las herramientas y las técnicas adquiridas en beneficio de nuestros semejantes. Para nosotros las leyes también cambian, se piden especificaciones más exigentes, se generan requerimientos medioambientales cada vez más protectoras al ser humano. La manera que deberíamos tener los profesionales es buscar las maneras de poder responder a esos requerimientos, cambiando las técnicas y las herramientas.
Un abrazo

Fernando V dijo...

Por dios, que tipo cerrado este anónimo. Que lamentable, que manipulado que está, repitiendo como loro lo que escucha en la televisión.

Anónimo dijo...

Por Dios!!, Cuanta gente habla sin saber!!! Cómo se le puede decir que se es cerrado y que repite lo que vé en la TV a alguien que -como dice arriba de todo- trabaja en Comunicación y que además está en eso, y lo digo como dato aparte, hace 20 (veinte) años?.