Una mirada desde el Pensamiento Nacional a los problemas nacionales.

"Verás que todo es mentira,verás que nada es amor,que al mundo nada le importa...¡Yira!... ¡Yira!...Aunque te quiebre la vida,aunque te muerda un dolor,no esperes nunca una ayuda,ni una mano, ni un favor" (Enrique Santos Discépolo)

martes, 4 de noviembre de 2008

Historia Previsional Argentina

Nuestra Historia previsional comienza en 1877, con la creación de un sistema de jubilaciones para los jueces federales de acuerdo a la ley 870. Sin embargo, no se encuentra disponible ningún archivo que indique el uso este beneficio. Más tarde, en 1884, con la ley 1420 De Educación Común, se establece una jubilación para maestros preceptores. Los recursos para ambos regímenes eran provistos por el Estado.
Es en 1904 cuando se promulga la ley 4349 que creaba la Caja Nacional de Jubilaciones y Pensiones Civiles, donde se reconocía el beneficio a los funcionarios, empleados y agentes civiles del Estado; a los del Consejo Nacional de Educación y de los Bancos Nación e Hipotecario; a los magistrados judiciales, ministros del Poder Ejecutivo, a quienes ocupaban cargos electivos; y al personal de los Ferrocarriles de la Nación, que se crea el primer sistema contributivo argentino. Es decir que cada uno de los trabajadores contribuía con una parte de su sueldo a solventar el sistema de jubilación.
Uno de los grandes impulsores del sistema de jubilación para los trabajadores fue quien llegó a ser el primer diputado socialista de América, don Alfredo Palacios. Palacios presentó como diputado varios proyectos de ley que tenían que ver con las jubilaciones y pensiones para obreros y empleados de empresas particulares, las de los empleados bancarios y las de obreras que trabajaban a domicilio para el Estado. Sin embargo, fueron los sindicatos quienes se organizaron para generar las Cajas de jubilaciones. En 1911 fueron las de los ferroviarios, en 1921 la del personal de los servicios públicos, que a su vez incorporó a los bancarios en 1922. La de Empleados de Comercio ve la luz en 1944 y la de los trabajadores marítimos y los de la industria en 1946.
En 1943, las Cajas pasan a estar dirigidas por directorios integrados por representantes del Estado, de los empleadores y de las organizaciones gremiales. En esta época el sistema funcionaba como un verdadero sistema de capitalización colectivo y público, no de cuentas individuales. De esta manera, los capitales acumulados se utilizaban en crédito social a través de préstamos hipotecarios, prendarios y personales. Los beneficiarios aumentan en un número considerable, pasando de ser 430.000 en 1944, a 2.328.000 en 1949.
En 1954, con la ley 14.370 se adopta la forma del sistema de reparto, utilizando los fondos acumulados y los que ingresaban para pagar las jubilaciones que se estaban produciendo.
Este sistema solidario de jubilaciones y pensiones funcionó hasta la llegada de la década del 90 con su artillería de políticas de destrucción del entramado estatal. En 1994 se establece un sistema de capitalización individual, junto con el de reparto, pero siendo favorecido claramente el primero. Este sistema prometía un retiro del trabajador solventado por sus propios fondos administrados por las AFJP durante todo el tiempo de su vida laboral. Para ello las administradoras cobrarían una comisión como incentivo para mantener actualizados los fondos acumulados. A través de los años se ha demostrado que este sistema, marcadamente individualista, no sirvió para mantener a todos los beneficiarios y que los argumentos que se utilizaban para imponer este sistema eran en su mayoría falsos. Actualmente, existen 446.000 jubilados que cobran de las AFJP que ganarían menos de la mínima si el Estado no los complementara con fondos públicos (aprox. 4000 millones de pesos). Además, existen 33.000 jubilados que agotaron todo lo que tenían en sus cuentas, apareciendo el Estado para aportar sus jubilaciones. Por otra parte, el Estado aceptó hacerse cargo de aquellos hombres de más de 55 años y a las mujeres de más de 50, que no llegaron a acumular ni siquiera 20.000 pesos.
Algunos de los argumentos utilizados a favor del régimen de capitalización son los siguientes: - Los aportes no perderían su valor a lo largo de los años pudiendo lograr al final una buena jubilación. La realidad muestra que la suma de las comisiones cobradas (en el período 2001-2003 fue de casi el 60% de lo aportado) y la rentabilidad generada dio como resultado una rentabilidad real (teniendo en cuenta la inflación) negativa perdiendo los fondos aportados valor real debido a las sucesivas crisis que se sucedieron desde 1994. – La administración privada es más racional que la estatal. La verdad es que las AFJP insumen unos 1.000 millones de pesos anuales para administrar el sistema, mientras que la ANSES gasta alrededor de 300 millones. – Se dice que se obligó a las AFJP a comprar títulos públicos en más de un 70% de los fondos invertidos. La verdad es que las AFJP invirtieron en títulos públicos porque era la única manera de mostrar rendimientos elevados por las altas tasas de interés pagadas por el Estado. Esto generó una rueda perversa de financiamiento estatal por la pérdida del ingreso de contribuciones previsionales.
La lógica neoliberal implantada a sangre y fuego durante la dictadura militar y profundizada en la década del 90, indica que el futuro depende de cada uno y exalta la individualidad como parámetro de éxito. En estos días tenemos la oportunidad de volver a un sistema solidario en donde cada uno de nosotros contribuye al sostenimiento de nuestros mayores y de nuestro futuro. Es necesario, sin embargo, la participación de la ciudadanía, por medio de organizaciones públicas, sindicatos, empresarios, en el control de los fondos que deberán ser utilizados en beneficio de todos y cada uno de quienes hayan dedicado su vida al trabajo.

Martín Scalabrini Ortiz

12 comentarios:

Maléfica dijo...

Martín, me resulta muy interesante tu aporte, ya que es muy difícil hoy día encontrar espacios donde se promulgue la reflexión profunda sobre los temas que afectan a la sociedad, más allá de las contiendas libradas por los grandes holdings mediáticos.
La puesta en discución del sentido común instalado durante las épocas más agudas del neoliberalismo, sobre todo en las clases medias y altas, es uno de los pocos caminos que nos pueden conducir hacia una sociedad más justa y solidaria, y creo que aportes como el tuyo colaboran para la instalación de este debate.

Saludos,

Malena

Anónimo dijo...

Martín,
Considero que sería oportuno justificar con números la falsedad de los argumentos que han utilizado para mantener el sistema de capitalización.
Por otro lado, porqué no aceptar la posibilidad de elección de los aportantes? porqué no se acepta que cada trabajador pueda elegir que hacer con ese 11% de su sueldo?

Sds.

Euge dijo...

Una vez que ANSES haya recibido la responsabilidad total sobre los fondos de la previsión social, será la principal, por no decir la única, fuente de crédito del país. Actualmente, los fondos de AFJP se destinan a bancos, fideicomisos, bonos, etc., y esto significa crédito al sector privado (y muy escasamente, al público). Una vez que se concentren estos fondos, sólo ANSES decidirá quien puede, o no, recibir crédito en Argentina.
Esto significa una fenomenal concentración de poder.
No es bueno para el país que haya un único dador de crédito. No hay eficiencia, no hay competencia, no hay controles. No hay futuro.
Saludos.

Anónimo dijo...

Martín, para ser más nacionalista deberías terminar con tanta hipocrecía. No podes predicar por el nacionalismo trabajando en una multinacional como Techint.

Sds

Martín Scalabrini Ortiz dijo...

Gracias por los comentarios.
Malena, muchas gracias por tu apreciación. La idea del Blog es justamente esa, establecer el debate, la discusión, el intercambio de ideas, liberándose de la semántica de los grandes multimedios.
La elección de los aportantes es difícil de establecer en un sistema que debiera ser solidario, que es lo que considero debería ser el sistema de jubilaciones y también otros sistemas, dado que si quedaran en el sistema de reparto los que aportan poco, difícilmente el Estado pueda asegurar un ingreso mínimo adecuado para los jubilados.
Euge, es una cuestión de saber elegir. O elegimos que el poder esté concentrado en los grupos económicos y las corporaciones bancarias o lo podamos dirigir desde el Estado. En las corporaciones nunca vamos a poder influir. Nosotros no elegimos a sus autoridades. En el Estado, aún tenemos la esperanza de que se comporte como garante de nuestros derechos. Para ello, al menos existe el voto, una concesión que debemos utilizar hasta las últimas consecuencias.
Anónimo, ser un técnico en la empresa que mencionás no impide que vea con buenos ojos la evolución que están llevando a cabo gobiernos como el de Venezuela, Ecuador y Bolivia. Con una pequeña dosis de honestidad intelectual tampoco impide que vea con buenos ojos, por ej., la nacionalización de Sidor en Venezuela, con el agregado de ser un conocedor desde adentro. Soy un trabajador más que no reniega de desarrollar un pensamiento nacional y popular. Con esto no busco ningún puesto político, ni popularidad de ningún tipo. Ya tengo trabajo. Sólo busco querer compartir este pensamiento con otros compatriotas.

Anónimo dijo...

Martín,
En tus párrafos veo muchas contradicciones.
Mientras sugerís retirar el poder "concentrado en los grupos económicos y las corporaciones bancarias" y darle al Estado el poder de discrecionalidad de los recursos de los trabajadores, no estás más que monopolizando y concentrando TODO el poder en un único jugador, que incluso debo corregirte no elegís, porque esa elección es una decisión de la persona que tiene el poder de turno. Esa persona que tiene el poder de turno llámese Presidente tiene menos representatividad que cualquier director de una administradora para la cual tendrías la posibilidad de elegir otra. La obligatoriedad de desvío / expropiación de los fondo proveniente de tus ingresos a un administrador Estatal que no te informa que hace, como lo hace, cuales son sus objetivos y retornos de esa inversión, no es solidaridad, en todo caso suena más a una confiscación de TU ingreso.
Un efecto adicional es el poder en manos de una persona para definir a quién darle crédito con los recursos acumulados, y a quién no.
A todo esto, veras que la concentración o monopolización de ese poder lo tendrás en ambos frentes, desde quién recauda los fondos hasta quienes tienen mérito suficiente para recibir un crédito, y a que costo. Esta situación es indiscutible que es en si misma es una fuente de corrupción.

Por último, la historia nos demuestra que la cuota de honestidad intelectual no se ha visto a lo largo de los años y con cada uno de los gobiernos de turno que han pasado.

Sds

Euge dijo...

Tal como decis, es cuestion de saber elegir. El año pasado tuvimos la posibilidad de elegir el sistema de jubilacion y luego, cada 5 años, podiamos confirmar nuestra elección. El proyecto de ley es una expropiación de los ahorros para la vejez de personas que durante 14 años hicieron aportes y pagaron comisiones a las administradoras de fondos de pensiones y jubilaciones. Dicha expropiación va a quedar en manos del Estado que por norma en el mundo y seguro en Argentina, si está en el medio, hay déficit, ineficiencia, corrupción y arbitrariedad.
Creo que lo más grave es ver el manejo jurídico del tema y ver que no se declara inconstitucional este nuevo proyecto de ley. Es grave ver que en su momento se votó una ley de jubilaciones y ahora, de acuerdo a las circunstancias y políticas de OTRO gobierno, se vote otra. Muy poco serio jurídicamente!.

Anónimo dijo...

Martín, para darle solidez académica a este informe seria interesante que cites la bibliografía, sitios de internet y demás de donde han salido los datos citados.

Saludos.-

Anónimo dijo...

Pese atodo creo que debemos enfocar nuestro futuro destino a explotar recursos que no perjudiquen mas nuentro planeta. Evolucionemos!!!
Argentina puede ser precursora. No esperemos a los demas. Seamos primeros en algo.
A partir de ahora accionemos con mas conciencia.
Generemos energia que nos posibilite seguir viviendo en paz. Olvidemonos del petroleo, es parte del pasado. Comencemos de vuelta.

Hoy el mundo nos esta dando la oportunidad de crear nuestro rumbo sin pedir permiso a nadie.

No nos equivoquemos de nuevo, empecemos a crear una energia limpia que no independice 100% de este sistema que se derrumba.

Enrique dijo...

Hola Martín, muy bueno el blog. De acuerdo en todo.
Te felicito por la iniciativa.
Un saludo afectuoso,
Enrique

Martín Scalabrini Ortiz dijo...

Es interesante el concepto de que como el petróleo se está acabando más vale renunciar a él y tratar de desarrollar nuevas tecnología. Sin embargo, creo que tanto en filosfía como en la tecnología la Historia de la Humanidad no se hace en compartimientos estancos. Con esto quiero decir que hay una evolución. En el caso del petróleo se requiere dominar la tecnología relacionada con éste para poder desarrollar otras nuevas. No sólo en el campo del conocimiento sino en el campo económico. Petróleo todavía hay. Y en mi opinión es nuestro. Debemos recuperarlo. Apropiarnos de la renta petrolera. Esa renta petrolera es la que hay que utilizar para desarrollar nueva tecnología. Tecnologías que sean más limpias que el petróleo y que sean aplicadas a los recursos que poseemos. Por ej. Energía eólica, Energía mareomotriz (la de las mareas que son muy importantes en la Patagonia), Energía hidráulica, Energía Nuclear, Energía a partir de celdas combustible con hidrógeno, etc.

Anónimo dijo...

gracias por la info!!
estoy estudiando y necesitaría un poco más de información sobre el sistema previsional argentino, porque de antes de 1990 no encuentro nada, ni siquiera que organismos eran los que manejaban el tema. agradecería mucho si me dicen donde buscar
gracias