Una mirada desde el Pensamiento Nacional a los problemas nacionales.

"Verás que todo es mentira,verás que nada es amor,que al mundo nada le importa...¡Yira!... ¡Yira!...Aunque te quiebre la vida,aunque te muerda un dolor,no esperes nunca una ayuda,ni una mano, ni un favor" (Enrique Santos Discépolo)

domingo, 6 de mayo de 2012

El sinuoso camino del kirchnerismo

En el marco de la iniciativa de la expropiación del 51% de YPF en manos de Repsol, es interesante realizar un análisis político sobre el papel del kirchnerismo en la realidad nacional, desde el punto de vista del pensamiento nacional, que es el que entiendo se trata de reflejar en este espacio.
El kirchnerismo es un proceso cruzado de contradicciones conformado por distintas corrientes, agrupaciones y partidos, con una fuerte base ideológica basada en el pensamiento nacional-popular. En el discurso, como mínimo, y en algunos hechos concretos. Creo que ha sido la fuerza política que permitió subir la vara de la discusión política. Si hubiera sido otra fuerza, seguramente más tirada a la derecha antinacional (recordemos que Menem salió primero y López Murphy salió tercero en 2003) no creo que hubiera existido el campo fértil para debatir ciertos temas. Por ej. veo impensable que otra fuerza, salvo Proyecto Sur, hubiera planteado el año homenaje a Raúl Scalabrini Ortiz en el 2009, en una victoria cultural impensada tiempo atrás, impulsada por uno de los grupos a quienes guardo mucho respeto. O la relectura de los autores del pensamiento nacional en los nuevos canales educativos como Encuentro, TV Pública u otros. Cuestiones que parecen menores, pero no lo son tanto, teniendo en cuenta la colonización pedagógica que sufrimos desde siempre y aún continúa en la base de las publicaciones más reaccionarias.
Como decía, el kircherismo no es homogéneo y está conformado por distintas corrientes, en su mayoría ancladas en lo nacional-popular. Recordemos que el proto Proyecto Sur estaba conformado por distintas personalidades que luego siguieron otro derrotero (Ana Lorenzo, Norberto Galasso, Horacio González, Hugo Barcia, Ana María Ezcurra, Carlos Juliá, Roberto Brennan, etc), más precisamente de apoyo a los gobiernos kirchneristas. Posteriormente siguieron el mismo camino algunos de quienes estuvieron más afianzados en el tiempo y en el proyecto, como Angel Cadelli, Alberto Lapolla y la agrupación La Scalabrini, por citar a algunos.
También existen innumerables agrupaciones políticas, sociales, universitarias, sindicales que en base a una formación y desarrollo del pensamiento nacional y, en algunos casos, de izquierda, también apoyan, algunos críticamente, a la actual administración. Me resulta harto difícil, sino imposible, explicar estas posiciones con el simple argumento de "cooptación". Sería interesante realizar un ejercicio intelectual más desafiante que la simple chicana o la acusación de traición que fácilmente se puede utilizar.
En los hechos concretos, el kirchnerismo ha tenido un derrotero sinuoso. En este espacio y en el blog, se han marcado las continuidades y semejanzas con el menemismo en ciertas áreas estratégicas de nuestra economía y el perfil industrial. De acuerdo a los datos duros, la concentración y la extranjerización se han mantenido e incluso aumentado en algunos sectores. El mantenimiento del modelo ferroviario y el modelo minero neoliberales, son incuestionables. El comercio exterior agropecuario sigue en manos de las grandes multinacionales, mientras continúa la concentración de los campos. Sin embargo, cada vez que el kirchnerismo se encontró con la pérdida de iniciativa o con una caída en su credibilidad e imagen, ha sabido, por convicción o conveniencia, generar medidas interesantes y progresivas. Es decir, cada vez que ha encontrado un problema o estado "contra las cuerdas", ha salido en la dirección correcta (salvo la aprobación de la ley Antiterrorista, una mancha difícil de limpiar o en su momento la Ley Corta de Hidrocarburos y la ley de incentivos a la exploración hidrocarburífera más la extensión de los contratos petroleros, principalmente Cerro Dragón y alguna otra iniciativa). Entre ellas, podemos encontrar la estatización de las AFJP, cambiando un paradigma importantísimo en el régimen de jubilaciones y pensiones, la Ley de medios audiovisuales, cuya lógica inicial era poner un coto a la impresionante concentración de medios del principal grupo mediático y alimentar la diversidad de voces, la Ley de Matrimonio Igualitario, la estatización de Aerolíneas Argentinas, y ahora, la nacionalización parcial de YPF.
Desde luego, lo que haya hecho o vaya a realizar el Gobierno con estas herramientas obtenidas con amplio apoyo popular, sobre todo la de YPF, es una cuestión posterior que hay que analizar bajo el concepto de gestión. Siempre hay tiempo para cambiar la gestión y la representación parlamentaria. Si manteníamos lo que estaba, era legitimar la continuación menemista.
Por otro lado, los enemigos más virulentos del kirchnerismo provienen de los mismos sectores (o parecidos) a los que tuvo el peronismo histórico del 45. La Nación, La Prensa, las clases acomodadas, el medio pelo, la Sociedad Rural, los grupos empresarios más concentrados (aunque no todos ahora se expresan, se puede leer lo que piensan en El Cronista, El Economista, Fortuna, etc.) y la izquierda más dura, también histórica enemiga del peronismo al considerarlo un muro de contención frente a la rebelión obrera. Además, ésta última estará en contra de toda iniciativa que provenga del Estado capitalista burgués por una cuestión conceptual y por definición, ya que este Estado se encuentra al servicio de la burguesía y el imperialismo. Nunca han tenido resuelta la discusión de la cuestión nacional.
El kirchnerismo ha marcado un proceso histórico definido, nos guste o no. El resto de las fuerzas políticas, salvo Proyecto Sur, no ha levantado, en forma contundente, las banderas de la emancipación nacional. Sin embargo, existen grupos dentro de las otras fuerzas políticas que podrían también ser partícipes de acciones comunes con este denominador común. No estamos hablando, por supuesto, del PRO, que no tiene ningún tipo de afiliación política ni de construcción ideológica determinada porque es la no-política. Y la no-política juega a favor de los intereses del establishment, convirtiéndose per se en una fuerza de derecha. La social-democracia ha resultado ser en nuestro país una expresión del liberalismo político con algunas preocupaciones sociales, pero que en definitiva no parece ser una fuerza que pueda tocar los intereses más profundos de nuestra dependencia o nuestra situación neocolonial. A pesar de que existan, dentro de ella, grupos progresistas que apunten en esa dirección. El radicalismo está atravesado por un pensamiento, también social-demócrata por un lado y conservador por otro, que ahora está haciendo eclosión frente a la posición asumida por el partido ante el proyecto de YPF.

Desde luego, este es un breve análisis que pretende ser un punto de partida para la discusión política de la realidad actual y enriquecer el debate con quienes comparten una base común de pensamiento.
En fin, en mi opinión, para la construcción de la Patria es necesario dejar de lado partidismos, divisionismos y claramente jugar con aquellos sectores con los cuales se puedan realizar acciones comunes en el sacrificado y sinuoso camino de la liberación nacional.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Están muy buenos los análisis y la visión compleja que abordás. E interesante las otras notas y los límites que explicás que tiene la nacionalización parcial de YPF.
Mi nombre es Hugo Díaz (Echeverre). Soy periodista. Mi mail es: hugoc_1017@yahoo.com.ar
Y me gustaría poder hacerte una entrevista, o enviarte algunas preguntas para profundizar el tema.
Si podés envíame tu mail y contactamos.
Saludos.

Cultura dijo...

Hola Martin muy bueno el post. Creo que también el tema de las contradicciones está PARCIALMENTE relacionado con ejercer el poder y la administración.
Cuando se administra algo tan grande y complejo como un país, cuando estas manejando directamente 100.000 millones de dólares de recaudación y de vos depende un PBI 3 veces mayor a esa suma, creo que de alguna manera es inevitable tener que negociar, ceder, dar, girar, cambiar, no cambiar,presionar...tanto con grupos concentrados, como con otros países, como con grupos concentrados fuertemente avalados por otros países. Y más si esto empezó solo hace algunos años. Creo que el pensar Nacional o NO Nacional no es una pareja a la cuál uno puede fletar de la noche a la mañana, sino que al contrario...uno va a tener que convivir toda la vida la guste o no porque este es el planeta en el cuál estamos en este momento de la historia. Creo que a la persona o agrupación más Nacionalista le pasaría exactamente lo mismo al gobernar salvo que quiera durar un par de meses, y por supuesto que está bien que haya grupos dentro o fuera que estén con los dedos listos para señalar contradicciones, errores y traiciones.
saludos,
Luciano

La panelista enmascarada dijo...

Es curioso, pero esperé tanto para comentar este blog, rumiando lo que proponía, que releyéndolo lo encuentro enteramente distinto a aquél que presentí cuando lo vi por primera vez. Tal vez la única coincidencia con mi percepción de entonces, sea esta sensación de que el título de la entrada tiene poco que ver con su contenido. Nada no, sino poco.
Una vez comentaba a una amiga que la antología que estaba leyendo de Borges debió haberse llamado “Borges en pantuflas” o cosa por el estilo. Uno leía y entraba a su mundo, a su casa, a un living con un hogar encendido, con un sillón cerca del fuego donde un hombre mayor, envuelto en una bata rota, con una manta en las piernas y pantuflas colgando, acomodaba sus lentes, para leer, pensar y retomar sus borradores.
Así es leerte. Yo no encuentro en esta entrada exactamente un análisis, sino más bien un cúmulo de interrogantes prolijamente ordenados. Veo encrucijadas insomnes y un esfuerzo por sistematizarlas, un proceso de discernir, de limpiar, de acomodar. Y veo ese fruto algo verde aún, llevado a la mesa con el anhelo de que los aportes de otros se conjuguen para lograr cierto banquete.
Intuyo que compartimos algunas contrariedades… ese pensar que “la pucha, si tan sólo el kirchnerismo no…”. Esa fuerza está tan cerca de ser lo que… y está TAN LEJOS. Si pudieran ver otros las costuras, si hubiera una madurez cívica para sortear el maniqueísmo…
Yo creo que primero cabe definir al kirchnerismo. Si lo miramos desde el conjunto de sus actores, es lisa y llanamente una bolsa de gatos (vos fuiste más gentil). Allí conviven patriotas y cipayos, comprometidos y corruptos, conservadores con progresistas, con un sorprendente sentido de la tolerancia. El común denominador es que todos, unos felices y unos a regañadientes, caminan el paso que ordena Cristina. Cristina dicta qué es el kirchnerismo, y está bueno ver qué, cómo y cuándo lo dicta, algo que adelantaste muy bien aquí.
Aquí también conviven los más variados criterios. Al lado de una AUH, el conflicto por las paritarias. Junto a la ley de limitación a la adquisición de tierras por parte de extranjeros, la política minera imperialista. Pegado a una política de reparación por los crímenes del terrorismo de Estado, la ley antiterrorista (de terror).
Lo que más me inquieta no es que a la par de medidas auspiciosas se erijan medidas deleznables. Ni siquiera el perturbador hecho que aquí se relata de que las mejores medidas fueron oportunistas. Si lo bueno llega inspirado por la demagogia o por la necesidad de una cortina de humo, ya poco me importa… me he vuelto algo maquiavélica. Lo que más me inquieta es que lo bueno nunca fue del todo bueno. Cada hecho destacable de este gobierno fue un postre con una frutilla podrida. Por comer el postre me tragué la frutilla, pero no sin darme cuenta. La 125, la AUH, la ley de medios, la re estatización de las AFJP, de Aerolíneas, de YPF, por mencionar algunas medidas que fueron plausibles, no sólo nunca significaron ir a la raíz de las injusticias, sino que por sobre todo, fueron estructuradas para concentrar poder, un poder que no es preciso decir que vaya a manos del Estado, sino más bien a las de algunos actores cercanos al gobierno.
Uf! Qué catarsis… funcionó tu disparador. En fin… tal vez el título está bien, después de todo. Un abrazo!

Talita dijo...

Por error publiqué mi comentario desde una cuenta desactivada. En fin, escribí una barbaridad y, sin embargo, me quedaron muchas cosas en el tintero. Gracias por eso, por hurgar, por despertar. Creo que, finalmente, pronto se viene la segunda entrada a mi paupérrimo blog. Saludos!