Una mirada desde el Pensamiento Nacional a los problemas nacionales.

"Verás que todo es mentira,verás que nada es amor,que al mundo nada le importa...¡Yira!... ¡Yira!...Aunque te quiebre la vida,aunque te muerda un dolor,no esperes nunca una ayuda,ni una mano, ni un favor" (Enrique Santos Discépolo)

domingo, 28 de noviembre de 2010

Fútbol Interno del Club Atlético River Plate: 50 años de Formosa


Este año se cumplen medio siglo de la existencia de uno de los primeros equipos de Fútbol Interno del Club Atlético River Plate. Formosa nació a partir de la amistad cuando varios socios que, como nosotros, aman el fútbol, se juntaron para materializar en un equipo de fútbol los valores de la lealtad, de la generosidad y de la pasión por el deporte. En aquellos años de dictaduras, partido mayoritario proscripto y de presiones militares, Pedro Pagano y sus amigos dieron el primer paso de lo que sería uno de los equipos actuales más longevos.
Formosa fue cobijo de lo más heterogéneo que un equipo de fútbol puede albergar. Han pasado, como jugadores y como hinchas, porque Formosa tiene hinchas, y muchos, las más diversas personalidades, profesiones, en fin, caracterizaciones. Podríamos mencionar desde contadores hasta cantantes, desde licenciados de distinto tipo hasta cobradores de deudas. Altos, bajos, morrudos, flacos, pelilargos, pelados, aparatos (¿porqué no?), buscavidas, fanáticos, amargos, dirigentes, adulones, solteros, casados, parientes, perfil alto, perfil bajo, fanfarrones, humildes, pesos pesado, livianitos, gritones, mudos. No parece haber un típico formoseño. Quien eso diga, estará faltando a la verdad.
En todos estos años hubo diversas alegrías. Sobre todo los asados, porque en el plano estrictamente deportivo, no se podría decir que Formosa pasará a la historia. Definitivamente, profundas tristezas. Como cuando se nos fue muy prematuramente Fede, a quien se le cruzó alguien que le apagó la vida que estaba comenzando a vivir plenamente. Y que forma parte de esas ridículas e incomprensibles decisiones del destino que nunca aceptaremos. Siempre formará parte de Formosa.
Formosa es actualmente, y desde hace muchos años, parte importante de Siempre River. La misma motivación que llevó a sus jugadores a dejar el alma por su compañero, es aplicada para hacer lo mejor para nuestro Club. Sin intereses espúreos, ni ocultos. De frente como cada pelota que peleamos en el mediocampo. Sus integrantes se incluyen en forma numerosa entre los adictos al juego colectivo más popular del planeta.
Mucho se habla de la “mística” formoseña. Algunos dirán que sólo se trata de un picapiedrismo elevado a la décima potencia. Que algunos de nuestros jugadores parecieran disfrutar con la destrucción de la belleza de este juego. Podrán decir que sólo nuestros jugadores pueden festejar cuando colgamos una pelota en la Lugones. Nosotros decimos que somos molestos. Jugar contra Formosa molesta. Molesta porque nuestros jugadores sacan una energía y una fuerza interior, en ciertos momentos, que no pueden conseguir los otros equipos. Nuestra fortaleza no es ciertamente la ductilidad, ni el buen juego. Nuestra fortaleza son nuestros compañeros. Porque lo que damos lo damos por ellos. Y por nuestro orgullo. Orgullo de ser formoseños.
Desde este espacio homenajeamos a Formosa, porque Formosa siempre será un homenaje a la amistad.

Martín Scalabrini Ortiz
20 años de formoseño

lunes, 1 de noviembre de 2010

El legado de Néstor Kirchner

Es imposible, en el ámbito político como pretende ser este, no referirse a la desaparición física de Néstor Kirchner. Desde este espacio se han marcado los aciertos y los desvíos que, desde el punto de vista de quien suscribe y que cree evaluar con su opinión tomando como base de referencia el pensamiento nacional y popular, ha tenido el kirchnerismo en sus dos expresiones fundamentales, las presidencias del 2003-2007 y la actual. Esta expresión de ideas y/o conceptos fue favorecida por el marco político que desde el 2003 se ha vivido en nuestro país.


Foto propia
El primer y mayor reconocimiento al legado de Néstor Kirchner es que subió la varilla de la discusión política. Sobre una base de medidas populares, fue un dique de contención frente a las políticas neoliberales de la década del 90 cuando el país salía de un período en el que casi se derrumba y la organización social tal como la conocemos estuvo a punto desaparecer. La explosión y el descrédito social se hicieron presentes durante esa época, a punto tal de que la consigna más popular era el “que se vayan todos”.
La discusión, entonces, tuvo un piso: política de derechos humanos, reconocida fuertemente por los organismos de DDHH, comenzando con un acto simbólico que quedará en la historia. La orden de hacer bajar y retirar los cuadros de los genocidas Videla y Viola. Este acto no fue sólo simbólico, sino que fue también el comienzo de una política de Estado que permitió la anulación de las leyes de Obediencia Debida y Punto Final. Otra gran medida de su gestión fue la renovación y la desactivación de la mayoría menemista en la Corte Suprema de Justicia, logrando una independencia y una calidad institucional que ese cuerpo hacía rato no tenía.
En el aspecto económico, inició un proceso de crecimiento inédito en la historia de nuestro país, apostando a un “dólar alto” sostenido por el superávit comercial producto de la exportación de materias primas y manufacturas de bajo valor agregado, que permitió la disminución de los índices de desocupación, con un poco de ayuda de los planes sociales. Sin embargo, desde este espacio hemos alertado sobre la composición de la matriz productiva-industrial y el dominio de recursos naturales estratégicos que marca una continuación de políticas anteriores, perdiendo la oportunidad de desarrollar un nuevo modelo sobre la base de crecimiento industrial genuino y de alto valor agregado. También hemos reconocido su aporte para la importancia de la Ciencia y la Tecnología en nuestro país. Los presupuestos en esta área se han quintuplicado, iniciando un proceso de crecimiento del personal científico en donde la base joven ha crecido sustancialmente. En contraste con la segunda década infame, cuando el ministro de Economía mandaba a lavar los platos a los científicos y congelaba las vacantes generando una brecha generacional que no se logrará recuperar jamás. Estamos lejos de los niveles de inversión de países más desarrollados, pero sin dudas la dirección tomada es la correcta, como demuestran los avances obtenidos en materia nuclear.
La renegociación de la deuda en un 70% también fue positiva. Sin embargo, quedó a medio camino al no realizar una auditoría integral del origen de la misma, como lo hizo Ecuador hace unos años. También hay que destacar su negativa al ingreso al ALCA como uno de los hitos más importantes.
Su legado político posterior a su presidencia, permitió la adopción de medidas que fueron celebradas en este espacio. La eliminación del gigantesco negociado de las AFJP recuperando para el Estado el financiamiento de las jubilaciones y asegurando un ingreso mínimo indispensable para nuestros abuelos, sin depender de las inclemencias del “mercado”. Hay temas para mejorar en este aspecto, ya que continúa la lógica de la inversión en valores financieros, con la diferencia de que no se cobran comisiones y los fondos son administrados por el Estado. Otra medida celebrada aquí fue la estatización del fútbol, quitando ese negocio infernal de manos del grupo oligopólico Clarín, que utilizó durante años esos inmensos ingresos robados a los clubes para agigantar su presencia en los medios de todo el país.
También la aprobación de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual fue un avance un pos de producción de información más democrática y plural. La concentración de medios en pocas manos es contraproducente para los niveles de discusión y debate que necesita nuestro país. La consideración de que la información no es potestad exclusiva de las empresas privadas es un concepto acertado.
Por último quisiera destacar también otra medida que me afecta personal y familiarmente, como la declaración como “Homenaje a Raúl Scalabrini Ortiz a los 50 años de su fallecimiento” al año 2009. Una medida impensable con cualquiera de los representantes de la oposición gorila.
Esta es la base sobre la cual deben plantearse los debates y discusiones futuras. Este es el piso sobre el cual deberá pensarse el país. Y no sobre la base de un odio generado por la afectación de intereses y privilegios, tal como demuestran amplios sectores de la oposición. Porque sería un retroceso imperdonable.


Martín Scalabrini Ortiz

miércoles, 27 de octubre de 2010

Se apagó la vida de un político con todas las letras

Desde este humilde espacio queremos expresar nuestro pesar por el fallecimiento del ex-presidente Néstor Kirchner. La crisis del 2001 generó el entorno para que la política sea considerada prioritaria respecto de la economía. Pero fue durante su presidencia que este concepto adquirió valores que permitieron la discusión, el debate y la adopción de medidas que sin el marco adecuado no hubiera sido posible conseguir. Entre ellas, la política de Derechos Humanos, la desactivación de la mayoría automática menemista en la Corte Suprema y la adopción de medidas que fueron en dirección a la recuperación de la soberanía popular. Su compromiso político está fuera de discusión.

Martín Scalabrini Ortiz

viernes, 22 de octubre de 2010

Repudio a la muerte del militante Mariano Ferreyra

Desde este espacio queremos expresar nuestro dolor y repudio a la muerte del militante político y social Mariano Ferreyra, quien fue atacado por una patota sindical en el barrio de Barracas mientras se expresaba sobre los despidos de los compañeros ferroviarios tercerizados. Una vez más, la burocracia sindical se hace presente para dirimir las diferencias mediante la violencia y la intolerancia. El avance de la democratización sindical afecta a estos grupos enquistados en el movimiento obrero que en forma perenne se mantienen con apoyo político y, muchas veces, policial.


Martín Scalabrini Ortiz

jueves, 30 de septiembre de 2010

Intento de golpe de Estado en Ecuador

Desde este humilde espacio queremos repudiar el intento de Golpe de Estado que se está produciendo en Ecuador. Sin vueltas, ni eufemismos del tipo "revuelta", "rebelión", ni nada por el estilo. Apoyamos al presidente Correa y a la democracia ecuatoriana. Es promisorio que los presidentes de UNASUR reaccionen rápido frente a esta reacción de la oligaquía vernácula.

Martín Scalabrini Ortiz

miércoles, 29 de septiembre de 2010

La Energía Nuclear: tecnología al servicio de la Nación


La energía nuclear en la Argentina tiene un desarrollo de avanzada en nuestro país. Esto no fue producto de la casualidad, ni de la iniciativa individual, fue producto de políticas de Estado generadas a lo largo de los años. El punto inicial del desarrollo nuclear fue el conocido equívoco del Proyecto Huemul presentado por el físico alemán Ronald Richter al entonces presidente Juan D. Perón. El proyecto proponía el desarrollo de la fusión nuclear controlada, una tecnología que actualmente no ha sido dominada, que hubiera permitido la obtención de interminables cantidades de energía. El proyecto fue un fiasco, pero incentivó la decisión de crear la Comisión Nacional de Energía Atómica el 31 de mayo de 1950, mediante el Decreto Nro 10.936, en el marco de un proceso de industrialización nacional y desarrollo autónomo que duraría hasta el año 1955. Desde entonces la CNEA ha sido centro del desarrollo nuclear argentino en lo que respecta a su estudio y aplicación.
A poco tiempo de su creación, comenzó a explorar y explotar los yacimientos de uranio descubiertos aprovechando un recurso natural propio sin depender de su provisión en el extranjero. El 1 de agosto de 1955 se crea el Instituto Balseiro en Bariloche y la carrera de Licenciatura en Física. El Instituto es referente indiscutido en la formación de profesionales relacionados con la industria nuclear. Con el envión de la decisión tomada durante el período 45-55, se fueron generando espacios de investigación, desarrollo y estudio, como el Centro Atómico Constituyentes (CAC) con su Reactor de Investigación RA-1 y el laboratorio de radioisótopos en el Hospital de Clínicas. Más tarde, en la década del 60 se produce la creación de la Sociedad de Medicina y Biología Nuclear, remarcando el uso pacífico al servicio de la sociedad de la energía atómica. También entra en funcionamiento el Reactor de Investigacion RA-2 en el CAC. En 1967 se inaugura el Centro Atómico Ezeiza (CAE) y su Reactor de Investigación RA-3. En 1971 se produce otro hito: la inauguración de la planta de producción de radioisótopos en el CAE para uso medicinal e industrial. En 1974 se inaugura el primer Reactor Nuclear para producción de energía eléctrica Atucha I. Se interconecta a la red nacional con la posibilidad de generar 313 Mwe (la recientemente inaugurada represa de Caracoles en San Juan, con un área inundada de 1.200 ha y un volumen máximo de 550 millones de metros cúbicos, puede producir 125 MW). Durante la Dictadura Militar, en el marco de una persecución sangrienta, desapariciones y torturas para implantar el modelo rentístico-financiero que aún sigue vigente, el desarrollo nuclear no se detuvo, fogoneado principalmente por sectores nacionalistas de las Fuerzas Armadas. Es así que a fines de 1976 se crea la empresa INVAP (Investigaciones Aplicadas) en Bariloche sobre una idea que comienza en 1974 liderada por el Dr. en física Conrado Varotto. Esta empresa estatal comienza a desarrollando una planta piloto de producción de esponja de circonio con la cual fabricar las vainas de los elementos combustibles de los reactores de potencia, complementando de esta manera, con producción nacional, la producción de energía eléctrica de la central nuclear. Durante este período continúa el desarrollo de diversas actividades nucleares. En 1979 se inicia la construcción del TANDAR (Acelerador de partículas) en el CAC. También se firma el convenio para la construcción de una nueva central nuclear: Atucha II. En 1984 finalmente se pone en marcha el segundo reactor nuclear en Córdoba, Embalse con tecnología canadiense tipo CANDU, con una capacidad de generación eléctrica de 600 MWe. Durante el período alfonsinista no se producen grandes avances en el desarrollo nuclear argentino. La construcción de la Central Nuclear Atucha II se pospone en forma indefinida. Las políticas radicales sólo se dirigen a mantener una estructura de funcionamiento sin voluntad política de crecimiento e impulso. Se firman convenios y compromisos de uso de la energía nuclear con fines pacíficos, como por ej. con Brasil, pero quitando apoyo al desarrollo del enriquecimiento de uranio.
Durante la década infame menemista la CNEA estuvo a punto de desaparecer. Se la dividió en dos: la CNEA propiamente dicha que quedó con la estructura de investigación y desarrollo y Nucleoeléctrica Argentina S.A. (NASA) a los efectos de permitir la privatización de ésta última. Los intentos privatizadores felizmente fracasaron, no sin resistencia de los trabajadores de la CNEA, ante el silencio de la prensa cómplice de aquella época. Durante años no ingresaron nuevas camadas de jóvenes investigadores quedando una brecha generacional inmensa, produciendo un agujero enorme en la formación de profesionales. Era la época en la que, el aún sobreviviente, Domingo Cavallo, instaba a los investigadores a “ir a lavar los platos”. Toda una definición de una época de saqueo, corrupción y ostentación pública de los bienes malhabidos.
En los últimos años, la CNEA ha recibido un apoyo presupuestario muy interesante. Se ha vuelto a abrir el ingreso de becarios, como así también se reparten subsidios para los trabajos de investigación como nunca antes. Además, se está dando impulso a la construcción de la central nuclear Atucha II y a la constucción del primer reactor nuclear desarrollado íntegramente en Argentina CAREM, de baja potencia (25 Mwe).
Estas iniciativas son auspiciosas, pero deben enmarcarse dentro de un proyecto estratégico de desarrollo nacional, ya que de otra manera podrían ser utilizados en beneficio de intereses que no son los nacionales.
El desarrollo nuclear en la Argentina no sólo debe observarse como beneficio en el crecimiento energético nacional, con eventual reemplazo de los hidrocarburos por tratarse de recursos no renovables, sino como cuna de conocimiento y generación de profesionales con alto grado de formación tecnológica. Hace 20 años nacía el “Laboratorio Cero”, un curso-taller gratuito que se lleva a cabo en el piso superior del TANDAR dirigido a estudiantes del último año del colegio secundario. Tuve la suerte de participar de esos encuentros cuando recién comenzaban. Esas clases, en ese entrañable lugar, con aquel apasionado instructor, esas frías mañanas sabatinas, despertaron en mí, a esa edad, el amor por la ciencia, la tecnología y la ingeniería. Otra historia, quizás, hubiera sido si no fuera por aquel “Laboratorio Cero”.

Martín Scalabrini Ortiz

lunes, 16 de agosto de 2010

La fachada “seria” de las corporaciones del petróleo en Argentina

Según la acepción de la Real Academia Española, los significados de la palabra “Instituto” son varios: 1) Centro estatal de enseñanza secundaria; 2) Institución científica, cultural, etc.; 3) Organismo oficial que se ocupa de un servicio concreto; 4) Establecimiento público en el que se presta un servicio o cuidado específico; 5) Cierto cuerpo militar o congregación religiosa y dos más en desuso. Todos estos significados más el uso común indican que se trata de un ente de prestigio, seriedad, cuasi-académico. Sin embargo, las grandes corporaciones utilizan la licencia de la acepción número 4 para crear no sólo organizaciones que generan servicios, sino que, aprovechando la semántica positiva de la palabra “Instituto”, se dedican a tareas de lobby y de presión.

Hay innumerables ejemplos, no sólo en tierras locales, sino internacionales. Uno de ellos es el IAPG, el Instituto Argentino del Petróleo y el Gas. Esta “institución”, que ofrece cursos técnicos y no tan técnicos relacionados con gestión y economía y participa en la organización de congresos, está conformada por compañías privadas relacionadas con la extracción de petróleo y gas. Aunque fue creada en 1957, en 1996 cambia su denominación por la actual “como consecuencia de una integración de esfuerzos e ideas con los nuevos actores involucrados en el sector”, como informa su página web. Es decir, acomodando sus intenciones de acuerdo al nuevo marco privatizador y desregulatorio impuesto en la década del 90. El cuerpo directivo está conformado por representantes de las empresas, encabezadas por Repsol-YPF, que aparece como YPF S.A. en un intento de lavaje de fachada que ya lleva unos años. Su presidente honorario Ernesto López Anadón, fue un hombre de Repsol-YPF y ahora se dedica a transmitir las bondades del comercio libre y la desregulación en el mercado del gas y el petróleo en conferencias, charlas y congresos, con buena llegada al poder político, como lo demuestra la foto que figura en la página web de la 24ta. Conferencia Mundial de Gas que se realizó en Buenos Aires con la presidenta Cristina Fernández de Kirchner.

En el pasado mes de mayo se llevaron a cabo las 5tas Jornadas de Actualización Petroquímica, un lugar de encuentro y expresión de las empresas de la industria petroquímica sobre políticas y mercados del sector. Entre sus invitados como expositores estuvieron representantes de la industria, como Héctor Méndez de la UIA, consultoras privadas extranjeras del sector energético y petroquímico, ejecutivos de empresas e, incluso, representantes del sector político liberal-conservador como Juan José Llach, Rodolfo Terragno y Carlos Brown, el delfín duhaldista. Estos últimos dando lecciones de cómo organizar industrialmente el país y observando lo que pasaría si no se hace lo que ellos proponen. El caso de Llach es sumamente llamativo, ya que fue funcionario del gobierno de Carlos Menem como Secretario de Planificación Económica, y Fernando De la Rúa, siendo su Ministro de Educación, y sigue realizando conferencias y charlas de análisis económico-político incluyendo sus propios pronósticos futuristas.

Pero es en la exposición de López Anadón, también presente, que es interesante detenerse. Su presentación tuvo como objetivo demostrar con gráficos y datos que la desregulación del mercado del petróleo y el gas implantado durante la década menemista, fue beneficioso en términos de reservas, ante la mirada intrascendente de los presentes. Me pregunto si esa afirmación habrá generado la misma sorpresa que me atrapó a mí, en alguno de los concurrentes.

Sus argumentos son un ejemplo de cómo se pueden manipular los datos estadísticos para llegar a una determinada conclusión, de acuerdo a lo que se quiera demostrar. En sus páginas 3, 4 y 5, muestra un gráfico realizando una comparación entre la variación de reservas y producción en el período 1973-1990 y 1990-2008, llamando al primero “período de regulación estatal” y al segundo “período de desregulación”. Su punto de comparación es justamente el año en el que se subestimaron las reservas hidrocarburíferas a partir de un trabajo de una consultora privada (Gaffney, Clines & Asociados) que recalculó el nivel de reservas de YPF, como paso previo a su privatización, permitiendo un precio de venta de sus activos mucho menor al real. En 1989 las reservas eran de 344 millones de m3, un 37,6% superior al punto inicial de López Anadón. Este valor de reservas es recuperado en dos años alcanzando en 1992 320 millones de m3, demostrando que las reservas ya existían en la YPF estatal y que no habían sido contabilizadas. López Anadón utiliza un engaño estadístico menemista para demostrar su tesis.

Por otra parte, el “descubrimiento” de nuevas reservas de petróleo durante la década del 90 llega a producir un nivel de reservas de 448 millones de m3. López asegura que es producto de la inversión realizada por las empresas privadas. Sin embargo, la realidad marca otra cosa bastante diferente. Mientras que en 1989 la cantidad de pozos de exploración (aquellos pozos perforados para buscar nuevas reservas con alto riesgo minero) era de 98 pozos (un 12,1 % del total de pozos perforados) contra 533 pozos de explotación (aquellos pozos perforados en zonas delimitadas y en donde se tiene la seguridad de que existe petróleo), en el 2001 se llegan a perforar 31 pozos exploratorios (un 2,2 % del total) contra 1148 de explotación, dejando al desnudo una estrategia depredadora de un recurso estratégico como el petróleo. El pico se produce en 1995 con 165 pozos exploratorios. Pero tampoco puede explicarse por la “gran” inversión de las compañías privadas, sino simplemente por el aprovechamiento de la utilización de estudios previos realizados en su mayoría por la YPF estatal. La maduración de las diversas zonas petroleras lleva años, siendo alrededor de 10 en promedio. Es decir que el período en el que comienzan a visualizarse los frutos del desarrollo exploratorio tarda, por lo general, una década. El resultado de las políticas petroleras aplicadas no se conoce hasta después de este período de tiempo. Para simplificar se tomó el caso del petróleo, pero el caso del gas es muy parecido al petrolero e incluso, se profundiza.

Como agravante a la falta de inversión en exploración durante la “desregulada” década del 90 se producen dos cuestiones fundamentales. La primera, un aumento extraordinario de los valores exportados. El aumento en la cantidad de pozos de explotación y, en consecuencia, el valor de producción obtenido no sólo no se dirigió a desarrollar el mercado interno, sino que en su totalidad, e incluso más, fue hacia la exportación. Los valores exportados se multiplicaron por 27 en 1997, respecto de 1989. El mayor porcentaje de petróleo exportado, respecto del total producido, se genera en 1996 con un 41% del total extraído. Este impresionante aumento generó una renta petrolera extraordinaria apropiada prácticamente en forma íntegra por las empresas privadas extranjeras, sin la obligación de liquidar las divisas en un 70%. La segunda, son las ganancias extraordinarias de las empresas, principalmente Repsol, quien a partir de 1999 se hace con el control total de YPF. La exportación indiscriminada y la maximización de la ganancia de un recurso estratégico como el petróleo se combinaron para obtener una caída en el nivel de reservas medido en años (relación entre lo producido y las reservas) pasando de 14 a 8 actualmente. La estrategia empresarial pasa por demostrar que la única forma de aumentar las reservas es el precio de venta y el mantenimiento de lo que ellos denominan “seguridad jurídica” por medio de planes de incentivo y continuación del mercado desregulado y sin intervención estatal. A la vista de los resultados de los balances anuales cabe preguntarse acerca del significado de la “seguridad jurídica”.

Al la vista de lo sucedido, se demuestra que el Estado debe estar presente en la producción de hidrocarburos. La empresa estatal ENARSA no está cumpliendo con este rol. Su influencia en el sector hidrocarburífero casi nula, producto de políticas sin objetivos estratégicos, y su alianza con los mayores beneficiados durante la época del saqueo indican un camino en la dirección incorrecta. Se impone la empresa estatal de hidrocarburos que alguna vez nos llevó al autoabastecimiento y a la ruptura de los trusts extranjeros en la época del Gral. Enrique Mosconi.

Martín Scalabrini Ortiz

Fuentes:
- Diego Mansilla, “Hidrocarburos y política energética”, Ediciones del CCC, 2007.
- NPEL, “Saqueo Petrolero”, Ediciones del IPS, 2007.
- Eduardo López, “El factor hidrocarburos vuelve a ser una traba para el desarrollo de la industria y la producción nacional”, Industrializar Argentina Nro. 11.