viernes, 28 de agosto de 2009
¿El fútbol interés público?
Cualquiera que haya corrido alguna vez detrás de una pelota, conoce perfectamente lo que significan cada una de las palabras antes enumeradas. En nuestro país, como en muchos otros, el fútbol es un mundo aparte. Un mundo que vale la pena vivir y que está en cada uno de los rincones de nuestro barrio, nuestra ciudad, nuestro país. La camiseta y el sentido de pertenencia con un equipo declara una identidad determinada. Es la tarjeta de presentación y la ubicación dentro del entramado social que nos rodea. Cualquier conversación puede comenzar con un comentario futbolero y derivar en los más recónditos lugares del pensamiento humano. Existen mil historias para contar alrededor de una pelota de fútbol. Fontanarrosa era un genio en ese sentido. Quizás el mejor intérprete del sentimiento futbolero argentino.
La importancia de este deporte es un hecho comprobado. Los partidos de nuestra Selección Nacional en un Mundial logran niveles de atención inéditos. Nunca, en ninguna otra circunstancia, se conjugan tantas almas en pos de un mismo objetivo. Es posible, entonces, que el fútbol pueda ser considerado una actividad de interés público? Creemos que sí.'
Hasta hace poco, los abonados al fútbol codificado se eran aprox. 800.000. Eran los que podían pagar el sobreprecio de disfrutar de los mejores (o al menos más populares) partidos de la fecha, entre los que se contaban los de River y Boca, que juegan siempre los domingos. O casi siempre, porque los riverplatenses tuvimos que cambiar algunas veces al sábado. Supongo que por la magra campaña realizada. Aunque también por compromisos internacionales. Volviendo. Los que no podían pagar, a pesar de tener un paquete de servicio de televisión por cable, tenían que aceptar una excelente toma panorámica de la tribuna, con algunos primeros planos de los hinchas sufriendo, festejando o aburriéndose, e imaginar las jugadas, incentivado por el periodista-comentarista perteneciente a la misma empresa que transmitía el partido en directo y que hacía las veces de relator radial.
Por otra parte, quienes no contaban con el paquete codificado, podían esperar hasta la noche del domingo para poder ver un resumen de los partidos y los medidos comentarios de Enrique Macaya Márquez, un "prócer" del periodismo deportivo televisivo. Si uno era simpatizante de algún equipo popular había que tener paciencia. Los goles podían venir cercano a las 12 de la noche. Luego, esos goles (incluso los del sábado) quedaban liberados para ser transmitidos por el resto de los canales y noticieros. Aunque no tanto. Porque el Grupo Clarín (Canal 13 y TN) persigue a quienes tomen las imágenes televisivas para mostrarlas en sitios de reproducción compartida de videos, como por ej. youtube, con el argumento que forman parte de los derechos reservados de su transmisión convirtiendo una noticia en un bien de propiedad intelectual aunque no hayan sido ellos quienes la hayan generado. Con lo que estimamos que los goles también podían ser abarcados en esa categoría.
El negocio de la televisación del fútbol era millonario, como bien lo indica entre otros Victor Hugo Morales. Las ramificaciones comerciales que poseía TSC, la empresa que poseía los derechos de televisación, eran innumerables. Hemos podido apreciar de primera mano partidos del fútbol argentino hasta en Arabia Saudita. Es un error contar los ingresos por el fútbol sólo por publicidad o por el abono cobrado a los suscriptores. Cualquiera que haya caminado los pasillos de algún club de fútbol observa la cantidad de millones que se mueven, de lo cual una pequeña parte llegaba a los clubes. Entre ellos los más beneficiados eran River y Boca, con 25 millones e pesos cada uno. Luego, venían los otros grandes y el resto de los equipos. La diferencia entre el que recibía más y el que recibía menos eran de alrededor de 3,5 veces. Algo más equilibrado que lo que recibe el Real Madrid comparado con el Almería: 11 veces. Es un error medir el fútbol sólo en términos económicos. Es indescriptible la alegría que debe haber sentido quien por primera vez pudo ver en vivo y en directo un partido del club de sus amores. Y ver y gritar un gol al mismo tiempo que miraba el festejo de sus idolos favoritos. El entretenimiento es también parte integral de nuestra cultura. Y eso no se puede medir en términos puramente económicos. Como el resto de las expresiones culturales: el teatro, el cine, el arte, la música.
La medida que permite ver el fútbol en directo por televisión y beneficia a amplios sectores de la población es auspiciosa. Aunque no logre llegar a cada rincón del país, son muchos más que antes los que tienen la posibilidad de acceder a los partidos. Sin embargo, llamamos la atención acerca del marco en el que se llevó a cabo, tomando la decisión más por confrontación y antagonismo con el monopólico Grupo Clarín, que por genuinas convicciones ideológicas consecuentes con el interés de las mayorías. Este pragmatismo espasmódico conlleva alianzas entre el Gobierno y otros grupos monopólicos de otros sectores de la economía como el petróleo, el gas, la minería, la siderurgia, los ferrocarriles, las automotrices, etc.
Desde aquí se podrá acompañar y discutir esta iniciativa pero seguirá la lucha por la recuperación de los verdaderos sectores estratégicos de nuestra economía.
Martín Scalabrini Ortiz
lunes, 17 de agosto de 2009
¿Protección de la industria nacional?
Odebrecht, como en esta y otras obras, viene acompañado con financiamiento del BNDES, el Banco de Desarrollo del Brasil, como otras tantas empresas brasileñas dentro del sector industrial y de construcción. A fines de junio de este año, este banco de desarrollo lanzó un programa de apoyo a la ingeniería con incentivos muy interesantes para las empresas brasileñas que encaren proyectos en Brasil y en el exterior. Uno de los incentivos implica el financiamiento de hasta un 100% en la compra de equipos brasileños. Por lo tanto, lo que podría ser una oportunidad para la fabricación de equipos nacionales argentinos como bienes de capital para esta nueva unidad en YPF, pasa a ser una excelente oportunidad para los fabricantes de equipos brasileños.
Esta inequidad es producida por el mantenimiento de las políticas neoliberales en la matriz productiva argentina (ver artículo de Martín Schorr, Revista Industrializar Argentina Nro. 9), habiendo sido borrados de un plumazo todo vestigio de apoyo estatal a la producción nacional. En contraposición, el que debería ser nuestro socio en el MERCOSUR y con quien se deberían desarrollar políticas de integración regional, posee instrumentos de incentivos para su propia producción nacional que la Argentina no posee. La creación de un Banco de Desarrollo Nacional es indispensable para intentar recomponer la producción nacional de bienes de capital. Con esta herramienta más una política decidida estratégica y nacional, y no por espasmos como el reciente beneficio para la producción en Tierra del Fuego, es posible pensar en recuperar la matriz productiva argentina. De otra forma, estaremos presenciando la continuación del modelo agroexportador rentístico-financiero implantado a sangre y fuego durante la dictadura militar, profundizado durante la década del 90 con el menemismo y continuado por la Alianza y el kirchnerismo.
Esta adjudicación por parte de una privatizada extranjera es sólo un ejemplo, de tantos que se pueden encontrar, para afirmar la hipótesis planteada.
Martín Scalabrini Ortiz
martes, 11 de agosto de 2009
Censura Grupo Clarín
Martín Scalabrini Ortiz
"Sabemos perfectamente cómo vive un diario argentino. Hay tal suma de intereses trenzados en contra del interés nacional y aún en contra de la ley y el derecho positivo que el silencio se cotiza como moneda legal. Nosotros no nos permitimos el derecho de mercar nuestro silencio. Somos libres o volvemos a esa napa invisible por donde corren las energías más vivas de la República.
Contra ese poder múltiple e inmenso que para atacar está en todas partes y para ser atacado con eficacia pareciera que no estuviera en ninguna, "Reconquista" ha ocupado el puesto de centinela."
Raúl Scalabrini Ortiz, en su último editorial escrito para "Reconquista", antes del cierre del periódico, 1939
jueves, 30 de julio de 2009
El ¿crecimiento? de la refinación en YPF en los últimos 15 años.
En la Argentina, el mayor refinador de crudo es YPF S.A., empresa controlada en un 84,14% por Repsol-YPF S.A. y el Grupo Petersen (Eskenazi) en un 14,9%, luego de la llamada “argentinización” que consistió en la venta de ese paquete accionario por medio de préstamos de la propia Repsol y de bancos internacionales, en una operación que sólo se explica por las buenas relaciones entre el Gobierno argentino y la empresa multinacional.
La capacidad de refinación instalada (nominal) total de la Argentina es 833000 BPD (barriles por día), el equivalente a 99340 m3/d (metros cúbicos por día). De ese total, YPF posee una capacidad de aprox. 486400 BPD (58000 m3/d), aunque extrañamente su página web informa 50800 m3/d (1). A comienzos de la década del 90, la capacidad de refinación de YPF era prácticamente la misma que la actual, no habiéndose producido sino sólo aumentos de producción llegando a prácticamente al tope de su capacidad instalada. En el año 1994 la elaboración de crudos por parte de YPF fue de 16.014.000 m3 (siendo un promedio de 43874 m3/d), pasando a tener un máximo en el año 2007 de 20.317.000 m3 (promedio de 55664 m3/d). Aquí se puede observar el desarrollo de un plan estratégico en la YPF estatal que contemplaba un horizonte de 15-20 años, mientras que la actual YPF controlada por Repsol, hace funcionar las refinerías al tope de su capacidad. El corazón de las refinerías por donde pasa la totalidad del crudo que ingresa, las unidades de Topping (Destilación primaria de la que se obtienen los cortes de nafta, querosén, gasoil liviano y pesado y crudo reducido), se han mantenido inalterables.
Gráfico: Procesamiento de crudo en las refinerías de YPF
Este aumento de la producción se explica en la intención de Repsol de exportar la mayor cantidad de nafta posible. Durante los últimos años, YPF se benefició no solamente exportando crudo sino también exportando naftas elaboradas de alta calidad, aprovechando la baja alícuota de tasa por exportación de este producto que durante mucho tiempo tuvo el 5%, sobre todo después de la megadevaluación del 2001. Esta política de exportación indiscriminada, junto con la falta absoluta de inversiones para exploración, tuvo como consecuencia la abrupta disminución de las reservas de crudo, comprometiendo la disponibilidad en el futuro de un recurso estratégico no renovable.
Gráfico: Balance Nacional de Destilados livianos (Naftas)
Para ello, Repsol aplicó una política de mejoramiento de la calidad de las naftas, no solamente para exportación sino para imponer en el mercado interno el uso de la Nafta 97 Octanos (Fangio XXI). Por otro lado se buscó poder cumplir con la Resolución Nro 222/2001 de la Secretaría de Energía y Minería, que establecía un contenido máximo de azufre para el año 2006 de 50 ppm tanto en naftas como en gasoil, en una medida de aplicación medioambiental. Luego de varios años de no haber impulsado nuevas unidades de procesamiento de nafta, se lanzó en 2003 el plan de reducción de azufre a 50 ppm en naftas y gasoil. Para la Refinería La Plata en particular se construyó una nueva unidad de Fraccionamiento de Naftas de 200 m3/h (4800 m3/d), de manera de obtener distintos cortes ajustados de nafta destilada para las distintas unidades de la Refinería y su posterior procesamiento, y una nueva unidad de Hidrotratamiento de Naftas (HTN) de 60 m3/h (1440 m3/d) para reducir la cantidad de azufre e impurezas. Esta nafta mejorada luego es utilizada en el mezclado (blending) para obtener los productos finales que se venden en las estaciones de servicio.
Para una segunda etapa estaba planeada la construcción de una nueva unidad de Hidrotratamiento de Gasoil (HTG) de 208 m3/h (5000 m3/d) y el reacondicionamiento de una existente, para obtener gasoil con bajo contenido de azufre e impurezas, y una nueva unidad de Tratamiento de Gases Agrios con Aminas para el procesamiento del gas sulfuroso producto de las otras unidades y una nueva unidad de endulzamiento (eliminación de compuestos de azufre) de Naftas de FCC. Sin embargo, estos proyectos quedaron suspendidos al haberse prorrogado la puesta en vigencia de la Resolución de reducción de azufre en combustibles. Como una prueba más de las buenas relaciones entre el Gobierno Nacional y Repsol por medio del nuevo “socio” Enrique Eskenazi que firmó su incorporación a la participación accionaria de YPF con créditos de la propia Repsol y de bancos internacionales no aportando un solo dólar, la Resolución fue modificada varias veces para evitar que las refinerías realizaran las modificaciones y actualizaciones necesarias (Resolución Nro 1283/2006 y Nro 478/2009). Como indudablemente YPF marca el ritmo sobre las demás empresas dedicadas a la comercialización de hidrocarburos, el resto de las compañías también suspendieron sus proyectos.
Como gran noticia de confianza en el país y de “buen” inversor extranjero, fogoneado en los medios más importantes del país (recordemos que YPF es uno de los principales anunciantes de los grandes medios y sponsor de los más diversos eventos) y el Gobierno Nacional, presentándose como la mayor inversión en el parque nacional de refinación de los últimos 10 años, YPF anunció la construcción de una nueva unidad de CCR (Reforming con Regeneración Continua) que permitiría aumentar la capacidad de producción de nafta Súper y Premium en 900 millones de litros al año (2465 m3/d) por U$S 348 millones (2). Esta noticia fue presentada en forma falsa. El objetivo principal del CCR es el reemplazo del Magnaforming existente, construido en 1973, de la misma capacidad de carga de nafta (120 m3/h = 2880 m3/d) para una mayor producción de aromáticos (BTX = Benceno, Tolueno y Xyleno) que es materia prima de las petroquímicas para fabricar químicos y polímeros (plásticos). Al contar la nueva unidad con un mejor rendimiento, se hace necesario modificar unidades aguas abajo y aguas arriba, lo que totaliza el monto de inversión. Las naftas son un producto secundario de mejor calidad que la de la entrada. En la nueva unidad ingresa nafta y salen aromáticos y nafta de mejor calidad. Estas naftas pueden servir para la exportación o para cumplir con los requerimientos de la Resolución medioambiental de la Secretaría de Energía ya que uno de ellos es el limitante de la cantidad de aromáticos por ser cancerígenos.
La noticia, presentada como aumento de capacidad, no es tal. La capacidad de procesamiento de Crudo se mantiene, dado que se mantiene la capacidad de las unidades de Topping inalterable, el corazón de la refinería. El monto es ridículo comparado con las ganancias y el reparto de dividendos generada por Repsol en la última década, principalmente de la mano de YPF. Las ganancias de YPF en 2008 fueron 1.019,6 millones de dólares, siendo las del Grupo Repsol 3.450 millones de dólares (3), incluso menores a las del 2007 por la baja en el precio del crudo. El monto de la nueva unidad, que tantos halagos ha recibido en el mundo de los negocios energéticos, es de sólo un 34% de las Ganancias desinfladas de YPF S.A. del último año.
Este es sólo un ejemplo de la política que Repsol ha llevado a cabo durante los últimos 15 años desde la privatización de nuestra más importante empresa nacional hasta el día de hoy.
Repsol no invierte simplemente porque el precio que pagaron fue tan bajo que no vale la pena colocar dinero en recursos genuinos para, por ej., aumentar capacidad de procesamiento para el mercado interno. El funcionamiento a plena carga es suficiente para hacer rendir ese dinero inicial a tasas extraordinarias. Esta lógica, apegada al rendimiento individual y a la maximización de la ganancia, está completamente alejada al desarrollo estratégico que debe tener la industria del petróleo y refinados en nuestro país. Por otra parte, recordemos que el patrimonio neto está inflado por las reservas que no pertenecen a Repsol, sino a la Nación, ya que ellos sólo poseen los contratos de concesión de extracción de crudo. El crudo que está en el subsuelo es de todos los argentinos o, en todo caso, dada la legislación actual, de las provincias. Las tasas de ganancias sobre el patrimonio son más altas que las oficialmente informadas. Esas cifras se utilizan políticamente al mostrarle al público una cantidad supuestamente “invertida” mucho mayor a la efectivamente realizada, como si hubieran venido con dinero constante y sonante. La realidad es otra. Las divisas no se ingresan al país. La compra de la totalidad de YPF S.A. hasta llegar al 97,81% del capital se realiza en U$S 13.036 millones, no pudiendo comprobarse mediante la Balanza de Pagos tal magnitud en el ingreso de divisas, con lo que es de suponer que la mayor parte de los dólares quedaron afuera. Es la lógica de cualquier empresa extranjera.
A modo de comparación, ANCAP, la empresa estatal de hidrocarburos de Uruguay, sin petróleo propio debiendo importarlo, aumentó su capacidad de procesamiento de crudo de 37000 BPD (4412 m3/d) a 50000 BPD (5962 m3/d). La refinería es chica comparada con las de YPF, pero ellos han mantenido una política propia de producción de hidrocarburos elaborados para evitar tener que importar. Petrobras, la empresa estatal de hidrocarburos brasileña, es un caso de estudio aparte. Sus inversiones en toda la cadena están fuera de discusión. PDVSA, la empresa estatal de petróleos venezolana, es el mismo caso.
Las reservas de petróleo han caído. La política de exportación de hidrocarburos, sea en petróleo crudo o en naftas elaboradas, se han mantenido a pesar de ello, generando ganancias extraordinarias a las empresas. A pesar de ello, las empresas no han realizado las inversiones necesarias para mantener un plan estratégico a futuro que permita el desarrollo autónomo de nuestra industria nacional. El Gobierno Nacional no sólo ha mantenido el entramado energético implantado durante la década del 90, sino que lo ha profundizado con la ley de incentivo a la exploración y la ley corta de hidrocarburos que lo único que hacen es premiar a las empresas saqueadoras de nuestros recursos naturales. Lejos estamos de aquella YPF estatal generadora de trabajo, riqueza y planeamiento estratégico argentino.
Fuentes:
(1) http://www.ypf.com/ar_es/todo_sobre_ypf/conozca_ypf/ypf_argentina/refino_y_logistica/introduccion/default.aspx
(2) http://www.clarin.com/diario/2009/06/07/elpais/p-01934436.htm
(3) http://www.repsol.com/es_es/todo_sobre_repsol_ypf/informacion_para_accionistas_e_inversores/inf_economicofinanciera/informes_financieros/cuentas_anuales/
sábado, 4 de julio de 2009
Revista Industrializar Argentina Nro 9
En el marco del año Homenaje a Raúl Scalabrini Ortiz salió la Revista Industrializar Argentina Nro 9 que tiene el siguiente contenido:
- Crisis internacional y alternativas de reindustrialización en la Argentina - Martín Schorr
- Crisis energética. Tarifas y subsidios - Eduardo López y Rubén Milman
- Hacia el bicentenario - Rubén Fabrizio
- Argentina y la crisis mundial - Lionel Arias
- Importar Bienes de Capital es un error de la economía - Bruno Capra
- ¿Qué hacer con la basura? - Alberto Muñiz
- Residuos de aparatos eléctricos y electrónicos - Antonio Foti
- Memoria del Acero - Enrique Zothner
- Cómo mejorar el empleo en las Pymes - Luis A. Lara
- Instrumentos para proteger la industria nacional - Leandro Lara
- Raúl Scalabrini Ortiz. Homenaje a un patriota - Martín Scalabrini Ortiz
- ¿Qué ingenieros necesita la industria nacional? - Juan M. Pérez Seisdedos
Precio: $15
Los pedidos se reciben al envios@indargen.com.ar o al teascz@yahoo.com.armartes, 30 de junio de 2009
Repudio al Golpe de Estado en Honduras
Desde este lugar queremos expresar nuestro más profundo repudio al Golpe de Estado militar que se produjo en Honduras en contra del presidente constitucional Manuel Zelaya. América Latina no está dispuesta a aceptar más avasallamientos de las reacciones de nuestros países. El repudio internacional es unánime y promisorio en este sentido. Todos los bloques y los países han decretado medidas para debilitar al gobierno de facto instituido en el país hermano de Honduras. Los pueblos no serán vencidos si a la hora de la verdad hacen frente al sometimiento y la humillación.
Para adherir al repudio al golpe: http://www.todosconhonduras.cult.cu/
Martín Scalabrini Ortiz
Mosconi: Voluntad política al servicio de la Nación
El capital inicial de YPF fue conformado por el Estado Nacional con diversas erogaciones aprobadas del Presupuesto General desde el año 1910 hasta el 1915 cuando estaba constituida la Dirección de Explotación de Petróleo de Comodoro Rivadavia llegando a totalizar el último año una suma de 8.655.240 pesos moneda nacional. Éste fue el único aporte monetario de los argentinos en la conformación de una empresa que llegaría a ser la más grande de nuestro país con un valor estratégico único en la economía nacional. Para mediados de 1934 el capital de YPF ascendería a 380 millones de pesos, explicando su crecimiento en el aporte de su propia riqueza, el petróleo, y el trabajo argentinos. El Estado nacional no aportó un solo peso más. No solamente era una empresa que crecía económicamente sino que era el motor del desarrollo nacional al vender la nafta más barata que la que vendían las empresas extranjeras. El 1 de agosto de 1929 se produce lo que el mismo Mosconi llama como el “Ayacucho económico” declarando la independencia energética al romper los trust petroleros al ubicar el precio de la nafta en $0,18 cuando había llegado a valer $0,36. Era una empresa al servicio del país.
Este período sirve como muestra implacable de lo que sucede cuando una empresa es enajenada y entregada al extranjero. Si YPF hubiera sido extranjera, entre 1926 y 1934 se hubieran debido girar el exterior alrededor de $1.025 millones producto de dividendos y ganancias, promediando un monto anual de $131 millones, con sólo 8,6 millones de pesos de inversión inicial. El flujo de divisas hubiera sido inconmensurable ahogando nuestra economía y manteniéndola al servicio del capital extranjero. El paralelismo con la actual YPF, enajenada a precio vil es elocuente. El flujo de divisas producto de las ganancias de la empresa Repsol son millonarios, gracias a la riqueza, nuestro petróleo, y el trabajo argentinos. Pero este es tema de otro estudio.
Mosconi lleva adelante una política expansiva en competencia directa con la Standard Oil (norteamericana) y la Shell (inglesa) y promueve el aumento de la producción de petróleo y la construcción de una refinería en La Plata. Para esto último, se llamó a un concurso público el 22 de mayo de 1923. Luego de una selección entre diez propuestas, se aceptó la de la Bethlehem Stell Co, firmándose un convenio que fue aprobado el 31 de diciembre de 1923, que incluía la construcción de un “topping” o destilación primaria de donde se obtienen naftas, kerosene, gas-oil y fuel-oil a partir de crudo, un cracking de gas-oil y de kerosene pesado para la producción de naftas livianas y un cracking de fuel-oil para producir más nafta liviana. El proyecto total finalmente se aprueba el 14 de enero de 1925 y el mismo día comienzan las obras de construcción. En menos de un año se construyen todas las unidades y se inaugura la Refinería el 23 de diciembre de 1925 elaborándose los primeros litros de nafta fiscal. Finalmente la empresa contratista completó los trabajos, con todos los edificios y dependencias, el 1 de agosto de 1926. Un plazo de tiempo más que eficiente para este tipo de construcciones. Al año siguiente se llama a una licitación nuevamente para la construcción de un cracking combinado preliminar de fuel-oil y total de gas-oil para aumentar la producción de naftas. El 14 de junio de 1928 se firma el contrato con la Bethlehem Stell Co nuevamente, luego de una selección de cuatro empresas, terminándose la nueva planta el 20 de febrero de 1929.
Para tener una idea de la extraordinaria capacidad y voluntad para llevar adelante las tareas, comparando con la actual YPF privatizada, Repsol no ha aumentado la capacidad de producción de naftas desde su privatización en la década del 90. Recién ahora se está anunciando con bombos y platillos la instalación de un nuevo CCR (reformado catalítico continuo) con el fin de mejorar las naftas de bajo octanaje, con lo que ni siquiera es un aumento global de la capacidad sino un aumento en la calidad de las naftas como todo lo que ha hecho Repsol hasta ahora, con una inversión de 348 millones de dólares. Una cifra que mueve a risa luego de la adquisición a precio vil de YPF y de las millonarias ganancias de la empresa a lo largo de todos estos años. Y encima, hace más de dos años que Repsol-YPF viene dando vueltas con el inicio de este proyecto sin decidirse a llevarlo adelante, negociando ahora con la firma brasileña Odebrecht con posible financiamiento del banco de desarrollo brasileño BNDES. Esto significa que la prioridad en la venta de equipos la tiene Brasil.
La pregunta que surge es: ¿para qué se creó ENARSA? ¿Para aplaudir cuando una empresa extranjera decide realizar ridículas inversiones que venía postergando desde hace años? ¿Para anunciar la construcción de una refinería con la anglo-argentina Pan American Energy de iniciación incierta? ¿Para anunciar todos los años que se van a invertir inciertas cantidades de dinero en exploración de la plataforma marítima asociados con empresas extranjeras? Desde el 2004, año de su creación, no se han generado grandes proyectos de solución a nuestros problemas energéticos, salvo la compra de Gas Natural Licuado (LNG) mediante buques metaneros que lo único que hizo fue solucionar los problemas de abastecimiento de las empresas controladas por Repsol, habiendo sido un gran negocio para la empresa española.
Martín Scalabrini Ortiz
