Una mirada desde el Pensamiento Nacional a los problemas nacionales.

"Verás que todo es mentira,verás que nada es amor,que al mundo nada le importa...¡Yira!... ¡Yira!...Aunque te quiebre la vida,aunque te muerda un dolor,no esperes nunca una ayuda,ni una mano, ni un favor" (Enrique Santos Discépolo)

sábado, 19 de septiembre de 2009

Nueva ley de servicios audiovisuales: Un avance

En momentos en que se estudiaba y consideraba la reforma de la Constitución del año 1853, y que luego converge en la nueva Constitución de 1949, Raúl Scalabrini Ortiz escribía lo que décadas más tarde se usaría para culminar con el debate en la Cámara de Diputados de la Nación sobre la nueva Ley de Medios Audiovisuales. La frase formaba parte de un trabajo llamado "La Ley Fundamental debe reformarse porque aherroja la libertad de acción del pueblo argentino" en donde resaltaba que la ley fundamental debía ser elástica para que no ahogue la eficacia posible de las generaciones posteriores y no distorsione su capacidad de acción, pero aclaraba que de ninguna manera auspiciaba con su opinión una legislación vagorosa, imprecisa o indeterminaba. "No olvidemos que aquello que no se legisla explicita y taxativamente a favor del débil, queda legislado implícitamente a favor del poderoso. No es el poderoso quien necesita amparo legal. Él tiene su ley en su propia fuerza".

La actual situación de la radiodifusión en nuestro país, es un escándalo. El Grupo Clarín, el grupo Uno y el Grupo Prisa poseen 360 licencias de transmisión audiovisual, 264 de las cuales son el primer Grupo mencionado. Una concentración de medios y de poder económico que es una cabal representación de las políticas neoliberales implantadas durante la Dictadura Militar y profundizada durante la década del 90 con el menemismo.
La campaña de desinformación que han llevado adelante los principales grupos periodístico-económicos es un escándalo que sólo puede compararse a lo ocurrido durante la "segunda década infame" menemista cuando desde los grandes medios de comunicación se silenciaron aquellas voces que se oponían a la entrega y al saqueo de nuestro patrimonio nacional. La patética posición de los empleados-periodistas que trabajan para esos grupos multimediáticos, que a todas voces y a los cuatro vientos se declaran independientes y que no dudan en generar noticias falsas, es una demostración cabal de la defensa a ultranza de los intereses dominantes. Estos grupos dominantes se comportan como los dueños de la información, cuando en realidad la información es un derecho de todos. Se comportan como los dueños de las licencias, cuando en realidad son concesiones. Algo similar a lo que ocurre con las empresas petroleras que se sienten dueñas de nuestros recursos naturales, manejando a diestra y siniestra los cuotas de producción, los números de las reservas y las exportaciones. Se han inventado incontables argumentos en contra de la nueva ley de servicios audiovisuales, entre ellas, que las licencias son derechos adquiridos, reforzando la idea de propiedad sobre la transmisión y la información. Comportándose como señores feudales, reyes o emperadores de la transmisión de contenidos.
También se esgrime la falta de tiempo para el debate, que en realidad no fue lo que podría haber sido gracias al apuro y pragmatismo oficialista, ignorando que hace años que se viene intentando colocar en la agenda pública este tema tan importante, como lo demuestra un trabajo de tesis de graduación de Pablo Schleifer del año 2007, entonces alumno de la carrera de Ciencias de la Comunicación de la UBA. La ley es el resultado de la convergencia de años de intentos de modificación de la ley por parte de organizaciones sociales, universidades, foros públicos, e incluso, partidos políticos.
El cinismo y la hipocrecía de la oposición conservadora, Unión-PRO, Coalición Cívica y peronismo disidente, son inconmensurables. La oposición oportunista por parte de la UCR es una traición a muchos de sus integrantes que participaron de sendos proyectos de modificación de la ley de la dictadura.
La ley con media sanción de la Cámara de Diputadas es una mejora sustancial de la ley vigente, tendiente a desmonopolizar y asegurar la pluralidad de las distintas voces de expresión. Permite la participación de actores que no podían o habían sido desplazados de participar en el sistema de transmisión de medios audiovisuales. Llamarla "ley K" es una afrenta a quienes participaron y lograron modificar sustancialmete el proyecto de ley enviado originalmente por el PEN, entre ellos el Partido Socialista, Solidaridad e Igualdad (SI) y Proyecto Sur. Como se puede apreciar en los enlaces anteriores, se introdujeron importantes modificaciones al proyecto original, entre ellas el bloqueo al ingreso de las telefónicas, cuya aparición no fue un desliz oficial sino una maniobra premeditada teniendo en cuenta que las telefónicas ya hace un año que poseen la tecnología ya instalada para ofrecer "triple-play" mediante protocolo IP. También se realizaron modificaciones referentes a la autoridad de aplicación mencionada en el art. 14, pasando a conformarse como un ente plural y federal, cambiando la cantidad y el origen de sus miembros.
La desaparición de puestos de trabajo es otra falacia que se esgrime en contra de la nueva ley. Cualquier profesional o trabajador especializado prefiere tener un abanico de posibilidades para conseguir trabajo antes que una sola. Como experiencia personal, puedo afirmar que es preferible tener distintas posibilidades de elegir entre diferentes empleadores que sólo uno que monopolice el mercado laboral. Es indudable que aquel que tenga la posición dominante decide quién trabaja y quién no, sin poder tener alternativas para poder elegir de acuerdo al mejor perfil de cada uno. Incluso el mercado de trabajo se hace más dinámico obligando a las empresas a tener que introducir mejoras laborales. Es conocido que si hay pocas empresas del mismo rubro, se ponen de acuerdo para no "robarse" gente y poder mantener los salarios acotados.
Desde este espacio saludamos la, aún mejorable, primera ley de medios de la democracia hecha por todos y para todos los argentinos.

Martín Scalabrini Ortiz

viernes, 28 de agosto de 2009

¿El fútbol interés público?

Cuando el fútbol, innegable generador de pasión de multitudes, se interpone en la vida cotidiana de los argentinos, se producen las más disímiles variantes del comportamiento humano: habilidad, compañerismo, amistad, emoción, arrojo, valentía, coraje, sacrificio, estrategia, táctica, cobardía, ira, impotencia, alegría, tristeza, soberbia, timidez, humildad, generosidad, desacuerdo, desacople, equilibrio, individualismo, injusticia, reconocimiento, bronca, perplejidad, asombro, ironía, fantasía, belleza, y se podría seguir...
Cualquiera que haya corrido alguna vez detrás de una pelota, conoce perfectamente lo que significan cada una de las palabras antes enumeradas. En nuestro país, como en muchos otros, el fútbol es un mundo aparte. Un mundo que vale la pena vivir y que está en cada uno de los rincones de nuestro barrio, nuestra ciudad, nuestro país. La camiseta y el sentido de pertenencia con un equipo declara una identidad determinada. Es la tarjeta de presentación y la ubicación dentro del entramado social que nos rodea. Cualquier conversación puede comenzar con un comentario futbolero y derivar en los más recónditos lugares del pensamiento humano. Existen mil historias para contar alrededor de una pelota de fútbol. Fontanarrosa era un genio en ese sentido. Quizás el mejor intérprete del sentimiento futbolero argentino.
La importancia de este deporte es un hecho comprobado. Los partidos de nuestra Selección Nacional en un Mundial logran niveles de atención inéditos. Nunca, en ninguna otra circunstancia, se conjugan tantas almas en pos de un mismo objetivo. Es posible, entonces, que el fútbol pueda ser considerado una actividad de interés público? Creemos que sí.'
Hasta hace poco, los abonados al fútbol codificado se eran aprox. 800.000. Eran los que podían pagar el sobreprecio de disfrutar de los mejores (o al menos más populares) partidos de la fecha, entre los que se contaban los de River y Boca, que juegan siempre los domingos. O casi siempre, porque los riverplatenses tuvimos que cambiar algunas veces al sábado. Supongo que por la magra campaña realizada. Aunque también por compromisos internacionales. Volviendo. Los que no podían pagar, a pesar de tener un paquete de servicio de televisión por cable, tenían que aceptar una excelente toma panorámica de la tribuna, con algunos primeros planos de los hinchas sufriendo, festejando o aburriéndose, e imaginar las jugadas, incentivado por el periodista-comentarista perteneciente a la misma empresa que transmitía el partido en directo y que hacía las veces de relator radial.
Por otra parte, quienes no contaban con el paquete codificado, podían esperar hasta la noche del domingo para poder ver un resumen de los partidos y los medidos comentarios de Enrique Macaya Márquez, un "prócer" del periodismo deportivo televisivo. Si uno era simpatizante de algún equipo popular había que tener paciencia. Los goles podían venir cercano a las 12 de la noche. Luego, esos goles (incluso los del sábado) quedaban liberados para ser transmitidos por el resto de los canales y noticieros. Aunque no tanto. Porque el Grupo Clarín (Canal 13 y TN) persigue a quienes tomen las imágenes televisivas para mostrarlas en sitios de reproducción compartida de videos, como por ej. youtube, con el argumento que forman parte de los derechos reservados de su transmisión convirtiendo una noticia en un bien de propiedad intelectual aunque no hayan sido ellos quienes la hayan generado. Con lo que estimamos que los goles también podían ser abarcados en esa categoría.
El negocio de la televisación del fútbol era millonario, como bien lo indica entre otros Victor Hugo Morales. Las ramificaciones comerciales que poseía TSC, la empresa que poseía los derechos de televisación, eran innumerables. Hemos podido apreciar de primera mano partidos del fútbol argentino hasta en Arabia Saudita. Es un error contar los ingresos por el fútbol sólo por publicidad o por el abono cobrado a los suscriptores. Cualquiera que haya caminado los pasillos de algún club de fútbol observa la cantidad de millones que se mueven, de lo cual una pequeña parte llegaba a los clubes. Entre ellos los más beneficiados eran River y Boca, con 25 millones e pesos cada uno. Luego, venían los otros grandes y el resto de los equipos. La diferencia entre el que recibía más y el que recibía menos eran de alrededor de 3,5 veces. Algo más equilibrado que lo que recibe el Real Madrid comparado con el Almería: 11 veces. Es un error medir el fútbol sólo en términos económicos. Es indescriptible la alegría que debe haber sentido quien por primera vez pudo ver en vivo y en directo un partido del club de sus amores. Y ver y gritar un gol al mismo tiempo que miraba el festejo de sus idolos favoritos. El entretenimiento es también parte integral de nuestra cultura. Y eso no se puede medir en términos puramente económicos. Como el resto de las expresiones culturales: el teatro, el cine, el arte, la música.
La medida que permite ver el fútbol en directo por televisión y beneficia a amplios sectores de la población es auspiciosa. Aunque no logre llegar a cada rincón del país, son muchos más que antes los que tienen la posibilidad de acceder a los partidos. Sin embargo, llamamos la atención acerca del marco en el que se llevó a cabo, tomando la decisión más por confrontación y antagonismo con el monopólico Grupo Clarín, que por genuinas convicciones ideológicas consecuentes con el interés de las mayorías. Este pragmatismo espasmódico conlleva alianzas entre el Gobierno y otros grupos monopólicos de otros sectores de la economía como el petróleo, el gas, la minería, la siderurgia, los ferrocarriles, las automotrices, etc.
Desde aquí se podrá acompañar y discutir esta iniciativa pero seguirá la lucha por la recuperación de los verdaderos sectores estratégicos de nuestra economía.

Martín Scalabrini Ortiz

lunes, 17 de agosto de 2009

¿Protección de la industria nacional?

Tal como adelantamos en este espacio, se adjudicó la ingeniería y construcción de la Unidad de CCR (Reforming con Regeneración Continua), que YPF va a instalar en el Complejo Industrial La Plata en reemplazo del Magnaforming existente y producción de BTX (Benceno, Tolueno y Xyleno), a la empresa brasileña Odebrecht. Esta empresa opera su propio país y en países vecinos y hace poco tuvo problemas con el Estado ecuatoriano al incurrir en fallas estructurales en la construcción de una presa hidroeléctrica en San Francisco, junto con las empresas Alstom y Va Tech. Es por ello que el Gobierno ecuatoriano inició reclamos por U$S 210 millones.
Odebrecht, como en esta y otras obras, viene acompañado con financiamiento del BNDES, el Banco de Desarrollo del Brasil, como otras tantas empresas brasileñas dentro del sector industrial y de construcción. A fines de junio de este año, este banco de desarrollo lanzó un programa de apoyo a la ingeniería con incentivos muy interesantes para las empresas brasileñas que encaren proyectos en Brasil y en el exterior. Uno de los incentivos implica el financiamiento de hasta un 100% en la compra de equipos brasileños. Por lo tanto, lo que podría ser una oportunidad para la fabricación de equipos nacionales argentinos como bienes de capital para esta nueva unidad en YPF, pasa a ser una excelente oportunidad para los fabricantes de equipos brasileños.
Esta inequidad es producida por el mantenimiento de las políticas neoliberales en la matriz productiva argentina (ver artículo de Martín Schorr, Revista Industrializar Argentina Nro. 9), habiendo sido borrados de un plumazo todo vestigio de apoyo estatal a la producción nacional. En contraposición, el que debería ser nuestro socio en el MERCOSUR y con quien se deberían desarrollar políticas de integración regional, posee instrumentos de incentivos para su propia producción nacional que la Argentina no posee. La creación de un Banco de Desarrollo Nacional es indispensable para intentar recomponer la producción nacional de bienes de capital. Con esta herramienta más una política decidida estratégica y nacional, y no por espasmos como el reciente beneficio para la producción en Tierra del Fuego, es posible pensar en recuperar la matriz productiva argentina. De otra forma, estaremos presenciando la continuación del modelo agroexportador rentístico-financiero implantado a sangre y fuego durante la dictadura militar, profundizado durante la década del 90 con el menemismo y continuado por la Alianza y el kirchnerismo.
Esta adjudicación por parte de una privatizada extranjera es sólo un ejemplo, de tantos que se pueden encontrar, para afirmar la hipótesis planteada.

Martín Scalabrini Ortiz

martes, 11 de agosto de 2009

Censura Grupo Clarín

Desde este espacio nos solidarizamos con el periodista Claudio Díaz, quien tuvo que cerrar el blog "Qué te pasa Clarín" debido a la presión judicial sufrida de parte de ese Grupo económico. Por otra parte, repudiamos la actitud de "Crítica Digital" por retirar de su página web una nota que hacía referencia al acto de censura. El link original era http://www.criticadigital.com/index.php?secc=nota&nid=27657. Observar que cambiando el último número correlativamente hacia arriba o hacia abajo existen otras notas publicadas, pero falta ese número. Actualmente el link envía a la raíz de la página del diario.

Martín Scalabrini Ortiz

"Sabemos perfectamente cómo vive un diario argentino. Hay tal suma de intereses trenzados en contra del interés nacional y aún en contra de la ley y el derecho positivo que el silencio se cotiza como moneda legal. Nosotros no nos permitimos el derecho de mercar nuestro silencio. Somos libres o volvemos a esa napa invisible por donde corren las energías más vivas de la República.
Contra ese poder múltiple e inmenso que para atacar está en todas partes y para ser atacado con eficacia pareciera que no estuviera en ninguna, "Reconquista" ha ocupado el puesto de centinela."

Raúl Scalabrini Ortiz, en su último editorial escrito para "Reconquista", antes del cierre del periódico, 1939

jueves, 30 de julio de 2009

El ¿crecimiento? de la refinación en YPF en los últimos 15 años.

Uno de los procesos a los cuales se somete el petróleo para su industrialización es la refinación. Mediante ella se obtienen los principales hidrocarburos que se consumen diariamente, entre ellos la Nafta, el Gasoil y el combustible para aviones, además de materias primas que son utilizadas en la industria petroquímica. La elaboración del petróleo forma parte de uno de los procesos industriales que el país debe poseer para obtener combustible barato y en abundancia, con el objeto de cubrir la demanda y el desarrollo interno. Es fundamental para desligar el precio de los combustibles a los vaivenes del precio internacional, pudiendo de esta manera utilizarlo como llave o motor del desarrollo industrial nacional. Esta lógica fue demostrada por los resultados obtenidos por el Gral. Ing. Enrique Mosconi al frente de YPF durante la década de 1920.
En la Argentina, el mayor refinador de crudo es YPF S.A., empresa controlada en un 84,14% por Repsol-YPF S.A. y el Grupo Petersen (Eskenazi) en un 14,9%, luego de la llamada “argentinización” que consistió en la venta de ese paquete accionario por medio de préstamos de la propia Repsol y de bancos internacionales, en una operación que sólo se explica por las buenas relaciones entre el Gobierno argentino y la empresa multinacional.
La capacidad de refinación instalada (nominal) total de la Argentina es 833000 BPD (barriles por día), el equivalente a 99340 m3/d (metros cúbicos por día). De ese total, YPF posee una capacidad de aprox. 486400 BPD (58000 m3/d), aunque extrañamente su página web informa 50800 m3/d (1). A comienzos de la década del 90, la capacidad de refinación de YPF era prácticamente la misma que la actual, no habiéndose producido sino sólo aumentos de producción llegando a prácticamente al tope de su capacidad instalada. En el año 1994 la elaboración de crudos por parte de YPF fue de 16.014.000 m3 (siendo un promedio de 43874 m3/d), pasando a tener un máximo en el año 2007 de 20.317.000 m3 (promedio de 55664 m3/d). Aquí se puede observar el desarrollo de un plan estratégico en la YPF estatal que contemplaba un horizonte de 15-20 años, mientras que la actual YPF controlada por Repsol, hace funcionar las refinerías al tope de su capacidad. El corazón de las refinerías por donde pasa la totalidad del crudo que ingresa, las unidades de Topping (Destilación primaria de la que se obtienen los cortes de nafta, querosén, gasoil liviano y pesado y crudo reducido), se han mantenido inalterables.

Gráfico: Procesamiento de crudo en las refinerías de YPF

Este aumento de la producción se explica en la intención de Repsol de exportar la mayor cantidad de nafta posible. Durante los últimos años, YPF se benefició no solamente exportando crudo sino también exportando naftas elaboradas de alta calidad, aprovechando la baja alícuota de tasa por exportación de este producto que durante mucho tiempo tuvo el 5%, sobre todo después de la megadevaluación del 2001. Esta política de exportación indiscriminada, junto con la falta absoluta de inversiones para exploración, tuvo como consecuencia la abrupta disminución de las reservas de crudo, comprometiendo la disponibilidad en el futuro de un recurso estratégico no renovable.

Gráfico: Balance Nacional de Destilados livianos (Naftas)


Para ello, Repsol aplicó una política de mejoramiento de la calidad de las naftas, no solamente para exportación sino para imponer en el mercado interno el uso de la Nafta 97 Octanos (Fangio XXI). Por otro lado se buscó poder cumplir con la Resolución Nro 222/2001 de la Secretaría de Energía y Minería, que establecía un contenido máximo de azufre para el año 2006 de 50 ppm tanto en naftas como en gasoil, en una medida de aplicación medioambiental. Luego de varios años de no haber impulsado nuevas unidades de procesamiento de nafta, se lanzó en 2003 el plan de reducción de azufre a 50 ppm en naftas y gasoil. Para la Refinería La Plata en particular se construyó una nueva unidad de Fraccionamiento de Naftas de 200 m3/h (4800 m3/d), de manera de obtener distintos cortes ajustados de nafta destilada para las distintas unidades de la Refinería y su posterior procesamiento, y una nueva unidad de Hidrotratamiento de Naftas (HTN) de 60 m3/h (1440 m3/d) para reducir la cantidad de azufre e impurezas. Esta nafta mejorada luego es utilizada en el mezclado (blending) para obtener los productos finales que se venden en las estaciones de servicio.
Para una segunda etapa estaba planeada la construcción de una nueva unidad de Hidrotratamiento de Gasoil (HTG) de 208 m3/h (5000 m3/d) y el reacondicionamiento de una existente, para obtener gasoil con bajo contenido de azufre e impurezas, y una nueva unidad de Tratamiento de Gases Agrios con Aminas para el procesamiento del gas sulfuroso producto de las otras unidades y una nueva unidad de endulzamiento (eliminación de compuestos de azufre) de Naftas de FCC. Sin embargo, estos proyectos quedaron suspendidos al haberse prorrogado la puesta en vigencia de la Resolución de reducción de azufre en combustibles. Como una prueba más de las buenas relaciones entre el Gobierno Nacional y Repsol por medio del nuevo “socio” Enrique Eskenazi que firmó su incorporación a la participación accionaria de YPF con créditos de la propia Repsol y de bancos internacionales no aportando un solo dólar, la Resolución fue modificada varias veces para evitar que las refinerías realizaran las modificaciones y actualizaciones necesarias (Resolución Nro 1283/2006 y Nro 478/2009). Como indudablemente YPF marca el ritmo sobre las demás empresas dedicadas a la comercialización de hidrocarburos, el resto de las compañías también suspendieron sus proyectos.
Como gran noticia de confianza en el país y de “buen” inversor extranjero, fogoneado en los medios más importantes del país (recordemos que YPF es uno de los principales anunciantes de los grandes medios y sponsor de los más diversos eventos) y el Gobierno Nacional, presentándose como la mayor inversión en el parque nacional de refinación de los últimos 10 años, YPF anunció la construcción de una nueva unidad de CCR (Reforming con Regeneración Continua) que permitiría aumentar la capacidad de producción de nafta Súper y Premium en 900 millones de litros al año (2465 m3/d) por U$S 348 millones (2). Esta noticia fue presentada en forma falsa. El objetivo principal del CCR es el reemplazo del Magnaforming existente, construido en 1973, de la misma capacidad de carga de nafta (120 m3/h = 2880 m3/d) para una mayor producción de aromáticos (BTX = Benceno, Tolueno y Xyleno) que es materia prima de las petroquímicas para fabricar químicos y polímeros (plásticos). Al contar la nueva unidad con un mejor rendimiento, se hace necesario modificar unidades aguas abajo y aguas arriba, lo que totaliza el monto de inversión. Las naftas son un producto secundario de mejor calidad que la de la entrada. En la nueva unidad ingresa nafta y salen aromáticos y nafta de mejor calidad. Estas naftas pueden servir para la exportación o para cumplir con los requerimientos de la Resolución medioambiental de la Secretaría de Energía ya que uno de ellos es el limitante de la cantidad de aromáticos por ser cancerígenos.
La noticia, presentada como aumento de capacidad, no es tal. La capacidad de procesamiento de Crudo se mantiene, dado que se mantiene la capacidad de las unidades de Topping inalterable, el corazón de la refinería. El monto es ridículo comparado con las ganancias y el reparto de dividendos generada por Repsol en la última década, principalmente de la mano de YPF. Las ganancias de YPF en 2008 fueron 1.019,6 millones de dólares, siendo las del Grupo Repsol 3.450 millones de dólares (3), incluso menores a las del 2007 por la baja en el precio del crudo. El monto de la nueva unidad, que tantos halagos ha recibido en el mundo de los negocios energéticos, es de sólo un 34% de las Ganancias desinfladas de YPF S.A. del último año.
Este es sólo un ejemplo de la política que Repsol ha llevado a cabo durante los últimos 15 años desde la privatización de nuestra más importante empresa nacional hasta el día de hoy.
Repsol no invierte simplemente porque el precio que pagaron fue tan bajo que no vale la pena colocar dinero en recursos genuinos para, por ej., aumentar capacidad de procesamiento para el mercado interno. El funcionamiento a plena carga es suficiente para hacer rendir ese dinero inicial a tasas extraordinarias. Esta lógica, apegada al rendimiento individual y a la maximización de la ganancia, está completamente alejada al desarrollo estratégico que debe tener la industria del petróleo y refinados en nuestro país. Por otra parte, recordemos que el patrimonio neto está inflado por las reservas que no pertenecen a Repsol, sino a la Nación, ya que ellos sólo poseen los contratos de concesión de extracción de crudo. El crudo que está en el subsuelo es de todos los argentinos o, en todo caso, dada la legislación actual, de las provincias. Las tasas de ganancias sobre el patrimonio son más altas que las oficialmente informadas. Esas cifras se utilizan políticamente al mostrarle al público una cantidad supuestamente “invertida” mucho mayor a la efectivamente realizada, como si hubieran venido con dinero constante y sonante. La realidad es otra. Las divisas no se ingresan al país. La compra de la totalidad de YPF S.A. hasta llegar al 97,81% del capital se realiza en U$S 13.036 millones, no pudiendo comprobarse mediante la Balanza de Pagos tal magnitud en el ingreso de divisas, con lo que es de suponer que la mayor parte de los dólares quedaron afuera. Es la lógica de cualquier empresa extranjera.
A modo de comparación, ANCAP, la empresa estatal de hidrocarburos de Uruguay, sin petróleo propio debiendo importarlo, aumentó su capacidad de procesamiento de crudo de 37000 BPD (4412 m3/d) a 50000 BPD (5962 m3/d). La refinería es chica comparada con las de YPF, pero ellos han mantenido una política propia de producción de hidrocarburos elaborados para evitar tener que importar. Petrobras, la empresa estatal de hidrocarburos brasileña, es un caso de estudio aparte. Sus inversiones en toda la cadena están fuera de discusión. PDVSA, la empresa estatal de petróleos venezolana, es el mismo caso.
Las reservas de petróleo han caído. La política de exportación de hidrocarburos, sea en petróleo crudo o en naftas elaboradas, se han mantenido a pesar de ello, generando ganancias extraordinarias a las empresas. A pesar de ello, las empresas no han realizado las inversiones necesarias para mantener un plan estratégico a futuro que permita el desarrollo autónomo de nuestra industria nacional. El Gobierno Nacional no sólo ha mantenido el entramado energético implantado durante la década del 90, sino que lo ha profundizado con la ley de incentivo a la exploración y la ley corta de hidrocarburos que lo único que hacen es premiar a las empresas saqueadoras de nuestros recursos naturales. Lejos estamos de aquella YPF estatal generadora de trabajo, riqueza y planeamiento estratégico argentino.


Fuentes:
(1) http://www.ypf.com/ar_es/todo_sobre_ypf/conozca_ypf/ypf_argentina/refino_y_logistica/introduccion/default.aspx
(2) http://www.clarin.com/diario/2009/06/07/elpais/p-01934436.htm
(3) http://www.repsol.com/es_es/todo_sobre_repsol_ypf/informacion_para_accionistas_e_inversores/inf_economicofinanciera/informes_financieros/cuentas_anuales/

Martín Scalabrini Ortiz

sábado, 4 de julio de 2009

Revista Industrializar Argentina Nro 9




En el marco del año Homenaje a Raúl Scalabrini Ortiz salió la Revista Industrializar Argentina Nro 9 que tiene el siguiente contenido:


- Crisis internacional y alternativas de reindustrialización en la Argentina - Martín Schorr

- Crisis energética. Tarifas y subsidios - Eduardo López y Rubén Milman

- Hacia el bicentenario - Rubén Fabrizio

- Argentina y la crisis mundial - Lionel Arias

- Importar Bienes de Capital es un error de la economía - Bruno Capra

- ¿Qué hacer con la basura? - Alberto Muñiz

- Residuos de aparatos eléctricos y electrónicos - Antonio Foti

- Memoria del Acero - Enrique Zothner

- Cómo mejorar el empleo en las Pymes - Luis A. Lara

- Instrumentos para proteger la industria nacional - Leandro Lara

- Raúl Scalabrini Ortiz. Homenaje a un patriota - Martín Scalabrini Ortiz

- ¿Qué ingenieros necesita la industria nacional? - Juan M. Pérez Seisdedos

Precio: $15

Los pedidos se reciben al envios@indargen.com.ar o al teascz@yahoo.com.ar

martes, 30 de junio de 2009

Repudio al Golpe de Estado en Honduras

Desde este lugar queremos expresar nuestro más profundo repudio al Golpe de Estado militar que se produjo en Honduras en contra del presidente constitucional Manuel Zelaya. América Latina no está dispuesta a aceptar más avasallamientos de las reacciones de nuestros países. El repudio internacional es unánime y promisorio en este sentido. Todos los bloques y los países han decretado medidas para debilitar al gobierno de facto instituido en el país hermano de Honduras. Los pueblos no serán vencidos si a la hora de la verdad hacen frente al sometimiento y la humillación.

Para adherir al repudio al golpe: http://www.todosconhonduras.cult.cu/

Martín Scalabrini Ortiz